TAL CUAL

AMANECIDOS. De vuelta del feriado navideño, hoy los diputados principales o sus suplentes, si acaso los otros no aparecen, por los efectos de las juergas, deben iniciar el proceso de ratificación de las abogadas propuestas para magistradas de la Corte Suprema de Justicia. Crucemos los dedos para que tomen en serio el trabajo que tienen entre manos. Hay que escuchar a todas las partes y andar sin apuros.

EL REGALITO. Por pura casualidad, hoy también debe anunciarse el nuevo salario mínimo para los últimos dos años del gobierno del presidente Varela. Con el crecimiento del desempleo y lo apretado que están muchos negocios, tomen la cosa con calma porque la economía, aunque a buen paso, no está para sorpresotas.

TACLA ATACA. El ingeniero Roberto Roy ha sido, desde julio de 2009, el panameño que ha encabezado los dos proyectos más grandes de la historia del país: la ampliación del Canal de Panamá y las dos líneas del Metro. Las gravísimas declaraciones de Rodrigo Tacla Durán contra este funcionario deben meritar una reacción muy seria por parte del gobierno del presidente Varela, ya que no solo está en juego la reputación del funcionario, sino también la imagen del país. No deben quedar dudas sobre este tema.

MATRACA. Lo de Perú resultó ser una vil y vulgar burla. A PPK, Kenji, el hermano de Keiko, le dio los votos para permanecer en el poder, a cambio de que le soltara a su papá. La coalición que llevó a PPK a la presidencia se va a partir y, para que PPK termine su gobierno tendrá que ser un peón de los Fujimori. Ese es el problema de los pactos de recámara, que siempre terminan devorando a sus partes.

‘CYBERPOLVERA’. El domingo 24 de diciembre corrió como pólvora en redes sociales el rumor de que el presidente Varela estaría en un centro comercial regalando zapatillas. Lo que perturba no es que las redes sociales dispersen otra vez un rumor falso, sino que ya tengamos una generación de panameños dispuestos a creer que un político les va a regalar costosas zapatillas en la víspera de la Navidad. Si seguimos criando estos cuervos, no nos quejemos cuando nos quieran sacar los ojos. El clientelismo es una enfermedad.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL