TAL CUAL

DESGRACIA. Las historias de los quemados en el Hospital del Niño nos golpean en el rostro. Ahí está un darienita de 12 años con el rostro desfigurado y serias lesiones en uno de sus ojos. Colocó una bombita en un tubo, pasó cierto tiempo y al ver que nada divertido ocurría, observó por uno de los extremos. Entonces sobrevino la explosión y la tragedia. La desventura es triple, porque no tuvo padres que lo orientaran, vecinos o amigos que le advirtieran ni un gobierno que se preocupara por hacer campañas de prevención.

GOLPE DE SUERTE. El Gordito del Zodiaco, que juega hoy, es uno de los pocos programas estatales que ha creado millonarios de forma legal. Sin peculado, sobreprecios, ni tráfico de influencias, siete panameños le han dado un vuelco a sus vidas al pegarle al gordo.

200. A propósito de millonarios -y como para celebrar que Il Loco cumple 200 días en una cárcel en Miami- nuestra Corte determinó que sí se pueden investigar las cuentas de los hijos de este. Durante el gobierno de su padre, según André Rabello, ellos ofrecían “servicios preferenciados” para agilizar los asuntos pendientes de Odebrecht.

MANUAL PATRIO. Atención, amantes del protocolo y del correcto proceder; centinelas del respeto por los emblemas; ciudadanos de toda laya: desde el 26 de diciembre de 2017 rige el Manual sobre el Procedimiento, Diseño y Uso de los Símbolos de la Nación. Es un legajo más extenso que la propia Ley 34 de 1949 que dio nociones de cívica y nos impuso la tarea de ser policías en esta materia. Lo pueden leer en www.simbolosdelanacion.gob.pa. O si tiene dudas, consulte a la Comisión Nacional de Símbolos de la Nación (Conasina), en el Ministerio de Gobierno, que cocinó este reglamento.

SALUDO. Que nadie nos acuse de estar en la inopia. Ahora sabemos, por ejemplo, que todo aquel “civil” (¿será que volvieron los militares?) presente en el momento de izar nuestro pabellón está obligado a saludarlo, quitándose el sombrero o la gorra, “cruzando su mano derecha, con la palma de la mano sobre el lado izquierdo del pecho”. Nada de aquel saludo militar, que bastante nos ayudaba a cubrirnos del sol.

¡FIRMES! Otros detalles importantes: la bandera no debe mantenerse izada cuando llueve, pero al mismo tiempo hay que arriarla “ceremoniosamente hasta llevarla a su posición de media asta” (inciso c, numeral 1, artículo 1 del manual). Nada de apuros. En cuanto al himno, aparte de que hay que declamarlo con “entusiasmo patriótico”, en señal de respeto mientras se entona debe adoptarse “la posición de firmes y se lleva la mano derecha a la altura del corazón”. En guerra avisada, no muere soldado.

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