TAL CUAL

PRAE 2018. Aunque la palabreja, por sí sola, atrae, sería interesante saber si los profesores y estudiantes saben qué significa. ¿Por qué no llamar las cosas por su nombre?: 40 mil estudiantes fracasaron. El Meduca le llama Programa de Recuperación Académica. ¡I n c r e í b l e!

El LADO OSCURO. A pesar de los fracasos escolares, en este país todavía medimos el progreso por el número de celulares en uso, las torres que se construyen y, claro está, por ser la sede de la JMJ en 2019, que según el propio presidente Juan Carlos Varela es el “evento más importante de nuestra historia”. Que la fuerza acompañe a Manuel Amador Guerrero, Justo Arosemena y Manuel José Hurtado.

DOBLE SENA. Parece que el PRD y CD ahora quieren quedarse con algunos de los puestos en la Corte, Fiscalía Electoral y ACP. Ni que fueran fichas de dominó. En este rejuego político a los panameñistas hay que recordarles el dicho que reza: “Cría cuervos y te sacarán los ojos”. Menos mal que Panamá iba a ser primero.

TRAGICOMEDIA. Se abre el telón y es medianoche, suenan fuegos artificiales, y sale una mujer, escoba en mano, imprecando a todo pulmón lo que aquí no se debe repetir. Se cierra el telón. Se abre el telón: los vecinos se quejan porque la mujer, en estado much hot, desafía cualquier regla de convivencia y además los amenaza con demandarlos. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la obra?

DE INFARTO. Ya sabemos por qué no hay lisinopril en el Seguro. Es un asunto burocrático, como lo fue el dietilenglicol. Por cierto, ¿qué será de la vida de René Luciani? Por las cárceles nadie lo ha visto.

EL ESTAFADO. Un joven fue condenado a 48 meses de prisión por estafa agravada al embajador de Panamá en Venezuela, Miguel Mejía. Es extraño que un funcionario entregue $27 mil a un chico para la “custodia de los hijos del presidente”. Algo no cuadra aquí.

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