ATENCIÓN. Hoy comienza nuevamente la entrega de los Cepadem. Antes de ir, se harían un gran favor todo los interesados si verifican que están entre los beneficiarios (www.cepadem.mef.gob.pa). No pierda su tiempo ni el de los demás haciendo filas si su nombre no aparece en la lista.
EL DESFILE. Con tantos políticos, aspirantes y suspirantes en las mil polleras del sábado pasado, el nombre del evento debería de cambiarse al de los “Mil taquilleros”. Por cierto, la letra del tamborito que se me quedó en la cabeza fue la de: “Los huecos en la calle, hay que taparlos”. Ese es quizás el mensaje más contundente del evento. Por favor, que ahora no culpen al CD o a la Embajada de los Estados Unidos.
DESILUSIÓN. Pareció una broma macabra, un chiste de mal gusto de esos que circulan por las redes todos los días, pero no lo fue. El 29 de diciembre pasado, en el Campus de la Universidad de Panamá se le hizo un “ágape” al Magnífico, por recobrar su libertad. Entre los presentes estaba nada menos que el rector actual, Eduardo Flores. Parece que Flores no recuerda que su plataforma de campaña era que él iba a cambiar las cosas en la Universidad de Panamá. Celebrando el cambio de medida cautelar de su antecesor no es precisamente el mensaje de “cambio” que queríamos los panameños.
ENCEBOLLADOS. La importación de 56 mil 929 quintales de cebollas procedentes de Holanda puede considerarse otra canallada más contra el sector agropecuario. Esto ocurre justo cuando la cosecha nacional está por entrar al mercado interno y, según los entendidos, hay suficiente oferta del producto. Después no se quejen cuando en 2019 les den raya a los candidatos panameñistas porque aunque no lo crean, el pueblo tiene memoria.
DESACATO i. Hablando del sector agropecuario, el ministro del ramo, Eduardo Carles, está en desacato desde el 2 de agosto del año pasado, fecha en que la Corte Suprema de Justicia le ordenó entregar información acerca de los beneficiarios de las importaciones autorizadas por su ministerio. Esa sacada de lengua a la Corte demuestra lo que realmente piensan los políticos de la justicia.
DESACATO ii. Otra que también está en desacato a la Corte Suprema de Justicia es la presidenta de la Asamblea Nacional, Yanibel Ábrego, quien se ha negado a responder un habeas data interpuesto por La Prensa. La presidenta y sus colegas no quieren dar a conocer a quiénes contrataron por servicios profesionales ni cuánto les pagaron. En México, la Corte Suprema destituyó en noviembre pasado a un diputado por la misma razón, ya que en ese país el desacato se sanciona con la destitución y la cárcel. ¡Viva México!
TENÍA RAZÓN. Hoy retorna a la Comisión de Credenciales de la Asamblea la sesión de participación ciudadana sobre la ratificación de Ana Tovar de Zarak y Zuleyka Moore como magistradas de la Corte. Sobre esta última, las críticas despiadadas se quedaron sin fundamentos cuando la semana pasada el Primer Tribunal Superior decidió el amparo contra la apelación de la fiscal Moore en el caso Odebrecht, y le dio toda la razón a la fiscal. El Tribunal, incluso, le llamó la atención al juez Carrasquilla por haber limitado las investigaciones con el criterio de dos meses después de cualquier detención preventina. El tribunal dijo que hay hasta cuatro años para esa investigación. Aunque no es perfecta, esto demuestra que la fiscal sí sabe de Derecho Procesal y Derecho Penal. ¿Será que le tienen miedo?