TAL CUAL

DÉCIMA CEREBRAL. El diputado Soto/ puede que sea bueno en cosas:/ como tomar agua, levantar lozas/ o bailar, manejar una moto/ ver al cielo o comprar los votos/ Quizás es bueno para soñar/ comer, dormir y respirar,/ pero sí hay algo seguro/ es que, aunque suene duro/ lo suyo no es pensar.

CURSOS. La honorable Yanibel Ábrego, presidenta de la Asamblea Nacional, dice que entregaron la información de su planilla resumida porque no tenía presupuesto para un software. Alguien que por favor le pague un curso de Office a la diputada. O de computadoras. O de transparencia. O de cómo prender y apagar el micrófono del pleno, aunque sea.

REGRESOS. Silvio Berlusconi, el ídolo de Ricardo Martinelli, anunció su regreso a la campaña política italiana. Dijo que tenía fatiga y por eso se ausentó de varios actos. Qué suerte tiene el maestro, que puede ir o no a los actos políticos, mientras que sus discípulos ni siquiera pueden ir a las elecciones internas de su partido. Al menos siempre les quedará Cerdeña.

SEPARACIÓN. La directora de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos renunció a su cargo, en el que debía fomentar la disminución del consumo de tabaco, luego de que se revelara que había comprado acciones en una tabacalera. Me pregunto cómo habría sido en Panamá. Cuidado y sería ministra ya.

ESPERANZAS. Un gran saludo a los agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI) que restauran la cárcel en Coiba. Ojalá que el esfuerzo sea para embellecer la isla y no para entregar una estructura en concesión a privados.

PEDIDO. Durante su audiencia, Felipe Fuentes dijo que prefería una sentencia de detención antes que una de separación. Según él, al menos detenido aseguraba las tres comidas diarias. La cosa está dura dentro de la justicia panameña. Aunque no para todos, porque hay algunos acusados a los que hasta les devuelven lo incautado.

DESPLAZAMIENTOS. Circula un video en el que un agente de tránsito detiene a un taxi y este casi que se lo lleva por delante cuando se da a la fuga. Qué bueno es que el Gobierno se haya tomado en serio lo del transporte. Nada nos debe dar más alegría que saber que nuestra gente se desplaza por toda la ciudad en vehículos seguros, registrados y en norma.

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