TAL CUAL

OLVIDADIZOS. La semana pasada, el estribillo de que los suplentes serían mejores magistrados principales que las dos nominadas por el presidente Juan Carlos Varela fue repetido hasta la saciedad. Ahora resulta que nunca fue cierto, ya que el pleno de la Asamblea Nacional, con el nuevo balance de fuerzas, no tiene el más mínimo interés en ratificar a los suplentes. A estos magistrados los usaron para humillar y descalificar a Ana Lucrecia Tovar y a Zuleyka Moore. Como Ayú Prado no los quiere, eso no les conviene a los nuevos aliados, el PRD y el CD.

ENIGMA. Si la alianza entre el PRD y CD es verdadera, no se entiende el apuro del diputado Pedro Miguel González para desmantelar a la Comisión de Credenciales, si en unos cuatro meses ellos estarán a cargo. ¿Será que hay algún casito que hay que neutralizar en la Corte Suprema de Justicia?

LA MÁSCARA. La entrevista televisiva iba bien hasta que hizo un comentario poco caballeroso sobre el Procurador de la Administración. El respeto a los derechos humanos y a la dignidad de las personas se practica. Lo que hizo con las manos lo destruyó con los pies.

ESQUIVO. Según el manual de funciones de la Contraloría General de la República, la dirección de auditoría interna no debe realizar ninguna auditoría fuera de la institución. A pesar de esto, la encargaron de auditar a la Asamblea para describir el proceso de los pagos o los donativos, sin verificar su destino final. Sin una verdadera auditoría, los fiscales no pueden actuar. Señor contralor, eso se llama impunidad. Por cierto, no hay tal cosa como auditorías reservadas o secretas.

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