TAL CUAL

252 DÍAS. Todavía estamos esperando la renuncia al Parlacen, el retorno voluntario a Panamá y hasta la libertad bajo fianza. A este paso, no se les va a poder creer nada, ni aunque estén de rodillas.

LA CONSPIRACIÓN I. La semana que pasó fue muy dura para Donald Trump. Sus relaciones personales lo siguen persiguiendo, un fiscal independiente encausó a 13 rusos por meterse en el proceso electoral estadounidense y un juez federal de Seattle aceptó una moción de emergencia (dale con esas mociones de emergencia) que suspendió la expiración del decreto de Obama que protege a los llamados “soñadores”. Y todavía algunos piensan que Trump tuvo tiempo o capacidad para llamar y pedir que suspendiera la fianza de Martinelli.

LA CONSPIRACIÓN 2. El diario El País de España ahora encontró que el subsecretario general de la Presidencia de Argentina, Valentín Díaz Gilligan, tiene una cuenta en Andorra por 1.1 millones de dólares. El funcionario la justificó como un ejercicio amistoso de recibir dinero que le pertenecía a un amigo uruguayo que estaba impedido de estas transacciones bancarias. Mientras la justicia argentina investiga el asunto, nadie ha alegado que la noticia fue plantada por enemigos de Macri o para dañar alguna empresa. Se cae otra máscara de las conspiraciones criollas que proliferan en las redes sociales.

¿PRIMAVERA JUDICIAL? El magistrado Hernán De León se convirtió en presidente interino de la Corte Suprema de Justicia el 31 de enero pasado. Pues bien, el 16 de febrero tomaron posesión los consejos judiciales necesarios para implementar la tan urgente carrera judicial dentro de ese Órgano. ¿Será que solo bastó la salida de Ayú Prado del cargo para que las cosas se movieran?

EL MEMO. En estas fechas en que todos los aspirantes presidenciales deben estar reflexionando y planificando su posible gobierno, sería muy bueno que tomaran nota del hecho de que el presidente actual y la vicepresidenta se fueron de viaje a Dubái. El país no se puede gobernar por Twitter y la idea detrás del concepto de vicepresidente es que supla al presidente en su ausencia, no que las comparta. Tal vez la práctica de designar al vicepresidente como canciller no debe repetirse. Después de todo, los votantes los eligieron a ellos y no al ministro que dejen encargado.

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