TAL CUAL

SE DESINFLÓ. Ayer, en el periodo de incidencias del pleno de la Asamblea Nacional, el diputado Pedro Miguel González reconoció que ya no tenían los votos necesarios para alterar el orden del día, de forma tal que se pudiera votar para reconfigurar la Comisión de Credenciales. ¿Qué habrá asustado a los diputados? ¿Será que jugaban con fuego y alguien les regaló un cisterna lleno de gasolina? ¡Cuidado con esos fósforos!

GALLO DESTAPAO. Después del rotundo éxito de la Calle Arriba en los carnavales de Las Tablas, y cuya reina platino es sobrina del maestro Elías Castillo, los sabios de la tribu torrijista quedaron impresionados y parece que están empujando que don Elías sea un precandidato del PRD. Dicen que tuvo como padrino al futuro exembajador John Feeley. A lo mejor su vice podría ser el “Pájaro Amarillo”, y así tendría felices a las dos calles.

COIBAZO. A pesar de los imaginarios conflictos de interés que el ministro de Ambiente se inventa para no dar explicaciones sobre las actividades del SPI en Coiba, y los planes del Gobierno con una de las isla más importantes del Pacífico oriental en materia de biodiversidad, seguimos intrigados sobre el futuro de este tesoro ambiental, ya que ni los científicos que llevan décadas trabajando allí pueden saber qué es lo que pasa.

EJEMPLO. Ayer renunció el subsecretario general de la Presidencia argentina, Valentín Díaz, tres días después de revelaciones periodísticas que expusieron una cuentita en Andorra. El señor Díaz mantiene su presunción de inocencia y su derecho a un debido proceso, pero dejó su cargo porque el gobierno para el que trabajaba no se puede dar el lujo de mantener este cuestionamiento. Algunos de por aquí deberían verse en ese mismo espejo.

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