Tal cual

CUENTOS. Pedro Miguel González mencionó ayer en el pleno a Odebrecht y señaló con su dedo acusador al Partido Panameñista, que llegó al poder con la ayuda de la empresa coimeadora. Pero su gente, colegas y copartidarios no tuvieron problema con eso cuando se aliaron al panameñismo. Claro que puede decir que no sabía eso hasta ahora. Pero, ¿acaso entre sus nuevos aliados de Cambio Democrático no siente la pestilencia de Odebrecht? Es evidente que detrás de su alharaca nada hay sobre su alegada moralidad. Este es un asunto de quién sirve mejor a sus intereses más mezquinos.

EN EL ‘RING’. Y hablando de peleas entre diputados, ayer en la matiné de la Asamblea no había ni uno solo del Panameñista, por lo que los del PRD se dieron gusto atacándolos a ellos y al gobierno por los escándalos de Blue Apple y Odebrecht. Parece que a Pedro Miguel se le olvidan dos cosas: 1. Que Odebrecht llegó a Panamá justamente en un gobierno PRD; 2. Que Blue Apple fue donante de la última campaña de su partido y que uno de los facilitadores de la trama era el yerno de Elías Castillo, el veterano de la bancada del PRD.

BENEFICIOS. Por cierto, dicen que los contratos por servicios profesionales en la Asamblea tienen un afectuoso -y bastante sugerente- apodo: cash back, como cuando uno hace una compra y le devuelven parte del dinero invertido. Pues, esa parece ser la raíz de la crisis entre el Ejecutivo y el Legislativo. Los diputados no están recibiendo el cash back de los contratos, porque el “grifo” está cerrado, y, por otro lado, hay gente por ahí –empleados de los diputados– que no ha cobrado y se queja de que no hay plata para la Semana Santa. ¿Cómo resolverá doña Yani? Problemas de presidentes.

CONFESIÓN. Popi Varela replicó, a través de su cuenta en Twitter, que Pedro Miguel González “disfrutó” de “jugosas” donaciones y contratos en la Asamblea, “que hasta lo ayudaron a ganar la secretaría general del PRD” en el año 2016. Ojalá se anime a presentar las pruebas que sustenten una denuncia, porque estaríamos hablando -por lo menos- de tráfico de influencias, clientelismo y hasta peculado. Después de todo lo vivido en la Asamblea, se podría cambiar el nombre de la Semana Santa por el de la Semana de la Desvergüenza.

AUXILIO. Un anuncio de 1926 dice que dos ciudadanos tomaron solo una 1 hora y 10 minutos en llegar de Panamá a La Chorrera en sus nuevos y modernos vehículos. ¡Qué cosa que casi 100 años después con carreteras y autos más veloces sigue tomando el mismo tiempo ! ¿Cómo así?

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