CUMPLIDOR. El sábado pasado, en el acto del Tribunal Electoral, el presidente Varela dijo que “a casi 4 años [de gobierno], con la frente en alto, puedo decir que hemos cumplido”. Pero no dijo con quién. Habrá cumplido con Odebrecht, a la que entregó más de $2 mil millones en contratos en su administración, pero no ha cumplido con los panameños a los que ni siquiera tiene la cortesía de decirles qué hizo con los $10 millones que recibió el Partido Panameñista. Si quiere puede aprovechar para decirlo en el próximo discurso en el que invite a votar por la continuidad.
‘HOME RUN’. La Junta Comunal de Santa Ana ha denunciado las malas condiciones en que está el campo del estadio Ñato Martiz de Santa Rita, recientemente remodelado a un costo de $1.7 millones. La reinauguración del estadio fue hace menos de una semana, pero la cancha de arcilla ya está llena de agua. Aquí alguien metió un home run con los bolsillos llenos a la Contraloría y al Municipio de Panamá.
ESPOSAS. Y hablando de las canchas de “El Pueblo Primero”, la última gracia del SPI es esposar las puertas de algunas instalaciones deportivas de la cinta costera para evitar su uso por el resto de los ciudadanos y poder disfrutarlas ellos solos en horas de la noche. Esas esposas tendrían mejor uso en las manos de varios políticos oficialistas y de oposición.
DESCARO. La presidenta de la Asamblea Nacional, Yanibel Ábrego, dijo que la propuesta de reforma constitucional es inoportuna, ya que ha sido propuesta en medio de una crisis institucional. Es de las peores excusas que han salido de su boca. Quizás la propuesta sea inoportuna, pero no debido a la alegada crisis institucional. Sencillamente, lo que buscan los “honorables” diputados es tener carta abierta –sin rendir cuentas a nadie– para manejar millones de dólares en contratos cash back. Si reciben lo que quieren, se acabó la crisis. ¡Son unos insaciables desvergonzados!
CAMBIOS. Y como están las cosas con los diputados, no sería mala idea reducir su número a la mitad si se hacen las reformas constitucionales. Nadie los extrañaría, nos ahorraríamos millones de dólares y dolores de cabeza.
CUARTO PUENTE. Hablando de rendir cuentas, a ver si alguien tiene la amabilidad de explicarle a la ciudadanía, pero con respuestas coherentes, qué ha sido del megaproyecto del cuarto puente sobre el Canal, que se supone iba casado con la ampliación de la carretera Panamericana y la línea 3 del Metro. Ni el MOP ni la supersecreta comisión evaluadora lo han hecho. Tanta falta de transparencia crea suspicacia. ¡Xie xie!