FUEGO AMIGO. Al parecer, las diferencias entre el ministro de Vivienda y el alcalde capitalino van más allá del terreno político. Ahora ha tenido que intervenir la Corte para dirimir un conflicto sobre a quién le compete regular sobre las zonificaciones de la ciudad. Lo cierto es que el decreto ejecutivo demandado no lo firmó solamente el ministro... En esta pelea ya podemos adivinar a quién le apuesta Varela.
JUEGA VIVO. Desde hace más de 20 años es requisito que los artistas extranjeros que actúen en Panamá obtengan un permiso temporal de trabajo. Al parecer, algunos promotores decidieron ignorar la norma y ahora el Mitradel ha tenido que amenazar con suspender eventos si no cumplen. A veces Panamá da la sensación de ser un pueblo más del lejano oeste, sin ley ni orden.
¿Y LAS PLANILLAS? Los únicos que no se han dado cuenta de que los electores exigen publicar la información de las planillas 080 y 172 son los diputados. Tal vez sea cierto que los electores del circuito de la presidenta de la Asamblea no lean periódicos ni vean noticias, pero el resto sí lo hace. Martinelli apostó a lo mismo en 2014 y mire usted donde está.
TRASTORNO. A nadie sorprende que Martinelli diga una cosa y haga lo contrario. En campaña y durante su presidencia, se refería al Parlacen como “guarida de botellas”, pero el 1 de julio de 2014, el mismo día que ascendía al poder Juan Carlos Varela, se presentó en Guatemala –donde nadie lo esperaba– para ser juramentado como parlamentario centroamericano. Luego se marchó con su fuero y su pasaporte diplomático, sin inmutarse en participar en las plenarias o comisiones de trabajo del organismo. Regresó el 28 de enero de 2015 para denunciar una supuesta persecución política y ese mismo día, la Corte decidió investigarlo por la compra de $60 millones en alimentos deshidratados que hizo el PAN. Más nunca regresó al Parlacen. Hola y adiós.
CONVENIENCIA. Ahora, con el mismo sofoco con que fue juramentado, le mete una patada a la curul. Lo más surrealista es que llamaba al Parlacen “cueva de ladrones”, pero los únicos panameños que se han aprovechado de ese fuero para evadir el brazo de la justicia son su primo Ramón Ricardo y ahora él. Menos mal que estamos en presencia del mejor presidente de Panamá...
LIMPIEZA. Marta de Martinelli se quejó porque no le permiten a su esposo tener determinados enseres en El Renacer, entre los que mencionó un escurridor plástico. ¿Para qué necesita un escurridor? ¿Será que friega sus propios platos? Pensar que su administración escurrió exponencialmente las finanzas del Estado.