SORPRESAS. Caco Picota, quien ya ha dicho que quiere ser alcalde, también dijo que en el PRD se tira una línea y luego en el pleno cada diputado hace lo que le da la gana. Ojo al Cristo, Yanibel, no vaya a ser que le roben los huevos al águila con todo y el águila en el nido.
AHORROS. Los que deben estar muy felices son los aspirantes a la alcaldía de Panamá. La lluvia del fin de semana pasado les ha ahorrado varias decenas de miles de dólares en publicidad para cuestionar la gestión del actual alcalde. Y ni siquiera han tenido que violar la veda electoral.
PAISANOS. Según José Raúl Mulino, escogió iniciar su campaña para convertirse en el candidato presidencial de Cambio Democrático en Chiriquí. Según él, chiricano siempre vota chiricano. ¿Será entonces que le dará su apoyo al Toro?
‘TARGET’. A la primera dama, últimamente se le ve más por televisión que en persona. Más que torturarnos con la cuña que tiene a todos a punto de apagar el televisor, debería transmitirla, pero en el gabinete. Lo único cierto de la campaña es que “todavía hay mucho por hacer”. Hace falta nombrar un montón de funcionarios, solucionar el tema del agua, la corrupción, el alto costo de la vida, la educación y la seguridad, entre otros. Solo quedan 368 días pero, ¿quién está contando?
AUDITORÍA. El MEF “donó” $150 mil a una fundación ligada a la diputada Dana Castañeda para rehabilitar la Basílica de Natá, y hasta a la fecha no se ha hecho nada, pero lo que sobran son excusas. ¿Quiubo, contralor?
PELIGRO. Dice la ex primera dama Marta Linares que a Ricardo Martinelli “lo están tratando como si fuera un asesino en serie” en El Renacer. Si es verdad eso, sería el primero en su clase que tiene aposentos privados dentro de la cárcel, y no una celda común y corriente.
INFARTO. Martinelli se presentó ante el magistrado de garantías Jerónimo Mejía, y lo primero que le reclamó es que había sido conducido “con un infarto”. Su esposa también se refirió a un “infarto previo con fibrilaciones que le pueden causar otro infarto”. Pero el doctor Feliciano Maure, que poco antes había examinado a Martinelli en El Renacer, le dijo al magistrado juez que no había “nada que comprometiera la vida” del todavía parlamentario centroamericano. Ahora salen todos estos achaques, pero cuando llenaron de perdigones a los residentes de Changuinola que se oponían a la “ley chorizo”, no perdió ni el apetito.