SORPRESAS. Hoy se supone debe continuar la audiencia del caso que se sigue al expresidente Ricardo Martinelli por los pinchazos. Y esperamos que, en efecto, se celebre el acto de hoy, pues ya hemos visto cómo cada lunes el hombre se presenta en la Corte con algunas de sus exigencias extravagantes, sin contar las que ocurren en o alrededor de su celda en El Renacer. La última –prolijamente comentada y divulgada en redes este fin de semana– es de una creatividad sin par.
DESESPERACIÓN. También se dice que la defensa del expresidente estaría buscando llegar a un acuerdo con los querellantes. Se habla de que algunos pactarían siete años de cárcel para el ahora formalmente acusado personaje.
NEGOCIACIONES. De llegar a un acuerdo, este tendría que ser propuesto por el fiscal y avalado por los querellantes y el juez de garantías. Ojo, señor fiscal, que ya lo hemos visto titubear desde que llegó el reo de Miami. Cuidado que en la puerta del horno se quema el pan. Estaremos vigilantes.
MAQUIAVELA. Quien estaría detrás de todas estas negociaciones sería su mismísima esposa, quien según se supo habría llegado hasta a tender puentes para ayudar a bajarle la tensión al míster. Caras vemos, acuerdos no sabemos.
TRABAJADOR. A juzgar por las recientes declaraciones del expresidente Martín Torrijos, las investigaciones por su presunta vinculación en el caso de las coimas pagadas por Odebrecht ya comenzaron en el Ministerio Público, pues ha salido a aclarar lo que aún no se ha divulgado. Pero parece que los fiscales pierden su tiempo, porque, según Torrijos, a él ya lo investigaron y no encontraron nada. Nada es lo que parece hacer este exgobernante, ¿o es que alguien sabe dónde trabaja este señor cuando no viaja?
¡ADIÓS, RUSIA! ¡ HOLA,CATAR! Terminado el Mundial, ahora le toca a Panamá rehacer su Sele ante el retiro de buena parte de la plantilla mundialista. Esperemos que los políticos no se inmiscuyan más de lo que ya están, pues a estas alturas se han dado cuenta de que el fútbol es cantera para obtener votos. Y si no logran llamar la atención de los votantes con un balón, seguro que lo harán con los contratos para “promotores deportivos”, cuyos firmantes han creado una nueva categoría, los nininis: ni estudian ni trabajan ni juegan.
¡A PAGAR! El INAC anunció que su subdirector deberá pagar el excedente por el uso de la data roaming del celular del Estado que le fue asignado. Muy bien y todo, pero que se haga lo mismo con los demás funcionarios que malgastan los fondos públicos. Ahora resulta que no solo viajan y toman licor a costillas nuestras.