Tal Cual

BÚFALO HAMBRIENTO. Insólito escuchar a Chello decir que en el gobierno de Martinelli se le pagaron “coimas” al periodista Álvaro Alvarado “a través de muchos ministerios”. En caso de que eso fuera cierto, ¿por qué razón no lo denunció en aquel momento? ¿Qué habría podido hacerlo callar por cuatro años? ¿Dónde están las pruebas de sus acusaciones? ¿Las tiene guardadas debajo de las toneladas de arroz y jamones que ha regalado a electores de su circuito con dinero del Estado? Utilizar el hambre de la población como arma electoral debería ser delito.

DUPLETA. Mariela Jiménez y Alma Cortés, dos de las más conspicuas seguidoras de Martinelli, comunicaron al Tribunal Electoral la renuncia a sus precandidaturas a diputadas en las internas de CD, que se celebrarán el 30 de septiembre. Ambas lo harán ahora en el partido Alianza, de José Muñoz. Ahí tienen más oportunidad de ganar y extender más tiempo la manta protectora del fuero electoral.

¡ÓRALE GÜEY! El expresidente viajero de la Corte ha vuelto al ruedo. Ayer deambulaba por el duty free del aeropuerto de Tocumen. Al parecer, haberse declarado impedido para conocer de ciertos casos le ha dejado tiempo para gozar de un par de tacos y tequilas. Claro que ayudar a preparar la XX Cumbre Judicial Iberoamericana es la excusa. Ojalá vengan a esa cumbre los magistrados de Brasil, y así los nuestros tengan oportunidad de conocer a quienes sí se pusieron los pantalones largos y condenaron por corrupción a un popularísimo expresidente de su país.

‘GOLD MEMBER’. Esta cumbre judicial se realizará en Panamá en 2020, pero antes habrá talleres entre noviembre de este año y diciembre de 2019 en Argentina, Portugal, Perú y Venezuela. La obsesión de acumular millas en la Corte es más fuerte que la de resolver los casos pendientes.

IDIOTECES. Ayer se celebró el sorteo de las casillas con el número que representará a cada precandidato presidencial del panameñismo. A Mario Etchelecu le tocó la No.4. Esta fue su reacción: “Me llena de mucho entusiasmo; el 4 es el número que representa a nuestro glorioso partido en las elecciones generales; me siento muy honrado y muy contento con el número 4”. Si el éxtasis lo invadió con el No. 4, ¿cómo habría sido con el No. 1? Se puede ser más vehemente en estas insignificancias, pero no más tonto.

DESATINO. El rey de la irresponsabilidad -Juan Jované, exdirector de la CSS- parece vivir en otro mundo: sigue insistiendo en que no hay que separar la administración de los servicios de salud de la institución. Póngase al día. Eso está requeterrecomendado, pero él sigue con su cantaleta de la privatización. ¡Absurdo!

Edición Impresa