MILLONARIO. Sería muy interesante oír las explicaciones de André Rabello –el exsuperintendente de Odebrecht en Panamá– sobre los casi 4 millones de dólares que tiene “ahorrados” en Panamá, cuya incautación pide el Ministerio Público local. Rabello, o tenía negocios paralelos a sus ilegales actividades en el país o esos eran los réditos por su labor en la estructura de coimas del Sector de Operaciones Estructuradas. Ojalá se lo puedan preguntar los fiscales brasileños.
COMPLICIDAD. Lo otro que sería interesante saber es cómo es que sus siglas –AR– aparecen en planillas de coimas como el gestor de estas cuando el mandamás del Sector de Operaciones Estructuradas era el propio Marcelo Odebrecht, allá en los tiempos en que Martín Torrijos gobernó Panamá (2004-2009). Rabello ha dicho que nada sabía de las coimas en esa época, porque él no era el director de la empresa por entonces. Quizás no lo era, pero de que pedía los sobornos, los pedía.
‘MISSING IN ACTION’. En la gran “celebración” por los 50 años del golpe militar que organizó el PRD, hicieron falta figuras relevantes de la vieja guardia de ese partido. ¿Será que no los invitaron o simplemente decidieron no ir? En cualquiera de los dos casos, todo parece indicar que eso de la unidad todavía está por verse.
¿MENTOR? A los que sí se les vio conversando, y por largo rato, fue al candidato a la Alcaldía José Luis Fábrega, conocido como Tanque de Gas, y al excandidato presidencial y exalcalde capitalino Juan Carlos Navarro. ¿Será que Navarro ha decidido darle consejos a Tanque? Como bien dice Rubén Blades: familia es familia y cariño es cariño.
INCREÍBLE. Mimito Arias dice que hay que crear un compromiso que permita cambiar a Panamá para siempre. ¿Dónde vive este señor? El gobierno por el que se postuló para candidato presidencial en 2014 ya lo hizo. Ese gobierno marcó un antes y un después. Los militares que saquearon recursos del país durante más de 20 años fueron reducidos a caricatura, comparados con la más repugnante codicia de gente sin escrúpulos que pretendía llevarse a Panamá en sus bolsillos.