EN-CUESTA. Rómulo Roux ha dicho que mantendrá su candidatura presidencial hasta el día de la elección, porque está “convencido” de que es la mejor opción para gobernar este país. Que haga una encuesta para ver qué prefiere la población: que corra, que se baje o que se despoje del fuero que no quiso levantar el Tribunal Electoral, y acuda de una buena vez a la fiscalía anticorrupción.
‘TOP’ 3. Por primera vez, Ana Matilde Gómez encabeza la lista de precandidatos presidenciales por la libre postulación, con mayor cantidad de firmas aceptadas por el Tribunal Electoral. La diputada tiene 71 mil 167 firmas, seguida de Dimitri Flores (67 mil 703 firmas) y Ricardo Lombana (29 mil 163). Desgraciadamente, esto no es un presagio de que Flores haya salido de la contienda. Si Flores quiere recuperar la primera posición, solo debe hablar con su misterioso mecenas para que active la fórmula mágica que lo mantuvo en la delantera por mucho tiempo, para vergüenza de un sistema electoral que rápidamente evidenció su vulnerabilidad.
RECORDERIS. Javier Ortega había prometido que si se probaba que Pandeportes le entregó un cheque por $13 mil a la Federación Panameña de Voleibol (Fepavol) –que él preside-, ingresaría voluntariamente a la cárcel. Ya debería estar preguntando a Martinelli si le queda algún lugar en la casita de El Renacer.
BERRINCHE. Parece que la investigación de Mary Triny Zea ha alterado el ánimo de los diputados perredistas. Raúl Pineda expresó en Twitter que está triste y decepcionado porque “el equipo en el que creo y apoyo desde el principio para dirigir este país en el próximo quinquenio, me utiliza para unas cosas sí y para otras le estorbo”… Y acto seguido, hizo mención a las cuentas de Nito Cortizo, Benicio Robinson y Pedro Miguel González –candidato presidencial, presidente, y secretario general del PRD, respectivamente-. Nada bueno se deben traer cuando ya hasta entre ellos se recriminan públicamente.
JOLGORIO. La CSS “investigará” por qué el personal organizó una fiesta –con murga, reina y hasta carro alegórico- en la planta baja del Complejo Arnulfo Arias Madrid, en horas laborables y con el hospital llenó de pacientes. Originalmente, la entidad intentó justificar el evento, con el argumento de que promovía los servicios que ahí se brindan. Como ninguno de los que participó en el jolgorio llevaba un estetoscopio o una bata blanca, podríamos estar ante la primera admisión pública de que la prestación es una farsa.