Tal Cual

OPORTUNISMO. La gente del reo de El Renacer dijo en una noticia que los panameñistas le salvaron el pellejo a Oydén Ortega cuando los diputados de la Comisión de Credenciales archivaron una denuncia por la compra de un fallo en la Corte Suprema. Pero hoy –gracias a un proyecto de fallo a favor del exvecino de Coral Gables- ese magistrado súbitamente es más honesto que hasta su jefe. ¿Ya no se acuerdan de lo que dicen? Memoria selectiva le llaman.

NO MÁS SUBSIDIO. Por cierto, dicen por los corrillos políticos que el nuevo administrador de un supermercado que hasta ahora ha subsidiado la operación de medios de comunicación –con casi $1 millón al mes– ha informado a sus dueños que la cadena dejará de hacerlo, por lo que deberán ver qué hacen con el personal de esas empresas. Pero eso no será mayor problema para la familia propietaria, que seguro podrá tomar algunos de los millones ahorrados en bancos suizos y andorranos, tras obtenerlos de obras del Estado.

PERMUTA. La suerte de la denuncia que interpuso Ricardo Lombana contra diputados que se beneficiaron de los subsidios de Pandeportes está echada, sellada y desechada. El reparto quedó en manos, nada menos, que de Hernán De León. Ahora se impone un canje: yo no investigo el caso Pandeportes -o sea, a los diputados– y ellos no investigan al magistrado por lo de la venta del fallo. Así todos felices. Hoy celebrarán con piñata incluida, que romperán con bates de $380.

DE VUELTA A LA ESCUELA. Con todo lo que está pasando en la Corte Suprema de Justicia, el noticiero de ese órgano del Estado recoge una entrevista a la secretaria técnica de recursos humanos de esa entidad estatal, sobre el rol del servidor judicial. Para salvar el tema, quizás habría sido una estupenda idea invitar a los magistrados De León y Ortega. Con lo que se dice de ellos, unas clases básicas les habrían hecho recordar para qué son magistrados.

BOCHORNO. En Japón, la población se escandalizó porque su ministro de ciberseguridad reconoció públicamente que jamás ha usado una computadora; ni siquiera sabía lo que es un USB. Aquí, nuestro ministro de Deportes no juega ni jacks. En estas cosas sí nos podemos comparar con países del primer mundo.

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