LIBRE. Que se preparen los miembros del Tribunal de Juicio, porque la defensa de Ricardo Martinelli anunció que lo primero que hará cuando el caso pase al SPA, será tramitar la inmediata libertad del actual huésped favorito de El Renacer. Y si se lo dejan encerrado, solicitará permisos especiales para ir al Teletón, al intercambio de regalos en el Oceanía, a Camila, a la JMJ… Si le niegan todo esto, seguro dirá que lo están torturando y atentando contra su fe.
BULTO. A propósito de Martinelli, Beby Valderrama advirtió que si el expresidente gana la elección como alcalde capitalino, tomará control del sistema de videovigilancia instalado por la actual administración y, a través del mismo, se dedicará a “invadir la privacidad” de la población. Martinelli ripostó a través de sus redes sociales: dijo que Valderrama es un “bulto” y que “le contestaría, pero para qué gastar pólvora en gallinazo”. Tiene algo de razón. Pero si el diputado es de tan poca monta, ¿por qué el Consejo de Seguridad, en su gobierno, habrá perdido el tiempo espiando a Valderrama?
KALALÚ. Rubén Blades, en un concierto reciente, de manera improvisada modificó la letra de Madame Kalalú, para referirse a los sobornos de Odebrecht. “¿Tú crees que irá preso Juan Carlos Varela? ¿Quién más cogió coima en Odebrecht? ¿Acaso la cosa se pondrá mas fea? ¿Por qué no está preso Bosco Vallarino?”, pregunta Blades a la bola de cristal de la madame. Muy bien. Ahora necesitará una canción tan larga como Bohemian Rhapsody para mencionar la lista de los que se beneficiaron en la administración de Martín Torrijos y cuyos nombres –todavía…- nadie conoce. Quizá Transparencia Internacional deba ir pensando en sacar su propia gala para premiar a aquellos que expongan la corrupción a través de la música. En cuanto a Blades, ojalá este gobierno no responda enviándolo a comparecer ante el alcalde de La Villa, para que le imponga la multa de $300. Aunque eso sería algo que la población ayudaría a pagar con gusto centavo a centavo, y coreando la canción.
DESVERGÜENZA. Tras dos días del histórico fallo en el que la Corte Suprema declinó su propia competencia para procesar a Martinelli, asestando una estocada al Estado de derecho, desbaratando la institución del amparo de garantías y mofándose de sus decisiones previas, este órgano del Estado emprende una campaña a propósito del Día Internacional contra la Corrupción. “Es necesario unir fuerzas y trazar objetivos claros para luchar contra todas sus formas y así librar al mundo de este flagelo”, reza en uno de sus mensajes. ¿Alguien podría explicarles lo que significa la palabra corrupción?