Tal Cual

AFÁN. No hay duda de que este gobierno funciona mejor como comité organizador de la JMJ que como administrador de la cosa pública. Repentinamente, el ministro Ramón Arosemena encontró los huecos que no veía, y hasta los empezó a reparar. Y si de finanzas se trata, a pesar de que se han pasado años diciendo que no hay plata, ya encontraron $14.2 millones para las tarimas y $14 mil para una alfombra roja (por cierto, ¿no podían usar la que tenían para la Cumbre de las Américas de 2015?). Hasta el director de Pandeportes dice estar volcado en los preparativos de la jornada, ya que ostenta la “sede de varios eventos”. Habrá que ver si eso está entre las atribuciones que por ley le corresponden. ¿Será que como el papa es argentino cree que es un jugador de fútbol?

ACADÉMICO. La última queja de Ricardo Martinelli es que, supuestamente, no le permiten recibir libros en El Renacer –según él– por orden de “Varela y Picuiro”. En cinco años de gobierno nunca lo vimos con un libro en la mano y ahora pretende actuar como un miembro de número de la RAE.

DESAYUNO. Martinelli también se quejó de que le prohibieron recibir alimentos, hecho que sus abogados han decidido que es una forma de tortura. Pero resulta que el señorito tiene tres personas asignadas por él mismo –entre ellas su esposa, Marta– para llevarle comida a El Renacer. Pero quien se presentó con la “comida” el domingo no era ninguna de esas tres personas, por lo que le dijeron: No señor, usted no está autorizado por los Martinelli para llevarle comida a este señor.

NIÑO MIMADO. Y la comida o alimentos que llevaba el sujeto no era exactamente un dim sum. Eran tres grandes cajas con pasteles y dulces que debían ser repartidos así: una caja para los custodios, otra para la Policía y la tercera para el expresidente. Ninguno de los dos primeros puede recibir regalos de un reo, y este último tampoco la podía recibir por sus propias instrucciones. No hay duda de que sus rabietas –publicadas a los cuatro vientos– efectivamente son una tortura, pero para los ciudadanos, que estamos cansados de sus llantos, ñañequerías y sus pataletas de niño consentido. ¡Ya cansa!

EL PAsIERO. El magistrado José Maquiavelo Ayú Prado salvó su voto en el fallo de la Corte Suprema que declaró legal la detención que ordenó la Fiscalía Sexta Anticorrupción contra Luis Enrique Martinelli Linares, investigado por supuesto blanqueo de capitales en el caso Blue Apple. Ayú Prado salvó su voto al estimar que al jovencito –al que buscan las autoridades locales desde hace años por otros casos– se le debe aplicar una medida cautelar menos severa. Sin comentarios.

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