FICCIÓN. La Asamblea Nacional emitió un comunicado para negar, “de manera categórica”, que echara de sus instalaciones a los auditores de la Contraloría. La nota es un bonito cuento de hadas en el que todos fueron felices al final del día, salvo por el Grinch del contralor. Lo que ocurrió -según la Asamblea- es que los auditores se presentaron sin un documento firmado por Humbert, “informando sobre el tipo de fiscalización, el equipo que la realizará y el jefe del grupo de fiscalizadores”. Es decir, que la culpa de que no se realizara la diligencia es del propio Humbert. ¿Cuál será la próxima excusa? Porque como estas explicaciones fueron divulgadas el 28 de diciembre, cuando lleguen los auditores con la información requerida, son capaces de decir que todo es una inocente mariposa.
¡ME GRABARON! Se acaba el año 2018 y el magistrado Hernán De León nunca acudió al Ministerio Público a declarar por el chantaje del que presuntamente fue objeto, para “tumbar” el proceso seguido a Ricardo Martinelli. Y eso que fue citado varias veces y hasta se le ofreció la oportunidad de realizar la diligencia en su propio despacho. En este país, hay quienes, por ser magistrados, creen estar por encima de la ley.
EXCUSAS. Dicen que detrás de la renuncia de José Gómez como director de Aduanas hay un motivo de fondo que es algo embarazoso: el pago de un bono que la Contraloría no aprobó. Esto explicaría las serías “diferencias en la visión de país”.
MÁS O MENOS. A veces sumando se resta. En las elecciones de 2014, CD estaba con el Molirena y ahora, para las de 2019, va con Alianza. O, dicho de otro modo, antes eran aliados de un partido que -mal que bien- tiene poco más de 83 mil 100 adherentes, y ahora están con uno que si acaso suma 32 mil 158. Las cifras son hasta marzo pasado... Así que capaz ahora son menos.
DILEMA. Ayer, en el acto con Alianza, Yanibel Ábrego llegó de muy mal talante. No se sabe si por la suspensión de la planilla 002 o porque minutos antes Rómulo Roux anunció que en la agenda de CD no están contempladas las alianzas “parciales” con otro colectivo. Si eso es así, queda la duda de qué hará con su adorado tormento. A estas alturas, ya le debe haber ido con la queja a Pedro Miguel, porque hasta en esas cosas se mete.