FUERA. Si hoy fueran las elecciones, la actual vicealcaldesa capitalina, Raisa Banfield, no estaría en la papeleta para alcalde del distrito de Panamá. En estos momentos está de cuarta en la lista, con apenas 4 mil 324 firmas válidas. Si hubiese recogido firmas hace 10 años, habría necesitado hasta las hojas de los árboles que entonces defendía.
DESPEDIDA. Mañana, 2 de enero, Juan Carlos Varela rendirá su último informe a la Nación como presidente. La vez anterior prometió convocar a una reunión para “debatir y consensuar una hoja de ruta que nos permita lograr los cambios constitucionales que reclama la sociedad”. ¿Qué ha hecho de allá para acá, que no sea preparar al país para la JMJ? Seguramente, nos va a hablar de los kilómetros de carretera construidos, de 100% agua, de cero letrinas, de las becas a estudiantes fracasados... La frustración es tal, que algunos solo se conformarán si los panameñistas que recibieron dinero de Odebrecht van a la Fiscalía Anticorrupción. Si ese fuese su discurso, sería el mejor comienzo para 2019.
‘LLANTARRIA’. Finalmente se le escuchó la voz a Dimitri Flores, resulta que ahora no confía en el Tribunal Electoral y el proceso de recolección de firmas. Dato curioso es que esta declaración tan repentina se da justo cuando a Ricardo Lombana, que va de cuarto, le faltan unas 16 mil firmas para desplazarlo y dejarlo fuera de la jugada. Aquí como que huele a miedo.
TÍTERES. Durante el acto de reconocimiento de la alianza del PRD con el Molirena, el gran ausente fue el propio candidato presidencial Nito Cortizo. Quien figuró durante el evento fue el secretario general de ese partido, Pedro Miguel González, al mejor estilo de los años de la dictadura, cuando los que realmente mandaban eran los militares. Por ahí dicen que recordar es volver a vivir... cuidado, pues, con quién es el poder detrás de esta alianza.
ADIVINANZA. Se supo que la apuesta del Ejecutivo para reemplazar a Jorge Luis Quijano en la administración del Canal saldría de la propia junta directiva. Seguramente no serán los directivos que ya tienen líos con la justicia, ni tampoco el ministro polifacético ni el diputado eterno, por lo que las posibilidades se reducen significativamente, antes de que la designación caiga en el hoyo negro que es la Asamblea.
SIN CONTROL. Pese a que se había anunciado que no se pagarían bonos ni se darían aumentos en la Corte, parte de los fondos del traslado de partida del 5 de diciembre -supuestamente para pagar la luz y otro asuntos- se usaron para este propósito. Pagando favores, le dicen.