Tal Cual

PATALETA. Para ser presidente de la República, la Constitución exige tener 35 años de edad o más. Pero algunos participantes de la contienda electoral, cuando el panorama se les torna adverso, se comportan como si tuvieran varias décadas menos. Dimitri Flores, como no quedó entre los tres candidatos presidenciales por la libre postulación, ahora amenaza con demandar todo el proceso de validación de firmas, al cual entró con las mismas reglas que ahora parece repudiar. Este pataleo, empero, podría esconder otros propósitos. No parece disgustarle la posibilidad de sumarse a la campaña de Rómulo Roux. Eso, o tendrá que conformarse con ser abanderado del 5 de noviembre en Colón, otra vez.

REVERSA. Aquí, si uno no levanta la voz, se la aplican. La más reciente prueba fue con la contratación fallida de los estacionómetros, en la que la concesionaria se llevaba una tajada de las multas y del ya dudoso y jugoso negocio de las grúas. Esta concesión era tan pestilente que, en un intento por hacerla pasar inadvertida, se cuidaba de garantizar que no habría incremento en la tarifa el primera año (o sea, en el año de las elecciones…). Cuando ya casi olvidábamos las aceras de la vía España y los canales de la vía Argentina, la Alcaldía de Panamá se sale con esto.

VICE. Según Judy Meana, hay “conversaciones” para que su nombre acompañe al de Nito Cortizo en la papeleta del PRD para las elecciones presidenciales de mayo próximo. Cuesta imaginársela como vicepresidenta de la República. Capaz este rumor es autoría de la contrainteligencia del PRD, para desviar la atención de las últimas tropelías de Benicio y Wever.

ADIÓS. Raisa Banfield reconoció que su futuro político “terminó”, al no lograr la cantidad mínima de firmas requeridas por ley para aspirar como alcalde del distrito de Panamá por la libre postulación. Según ella, empezó tarde a recoger firmas y tampoco le ayudó ser la vicealcaldesa en funciones. Le tocará retomar la lucha ambiental que, de por sí, en este gobierno se quedó sin defensores.

AFANOSOS. Parece que hay comisionados de la Policía Nacional que sienten tanto amor por la institución que se niegan a dejarla. Hay varios de ellos –un tal Ríos, un Córdoba y un Urriola– que, según algunas fuentes, estarían en esa bella edad de cuidar nietos, pero están indecisos de dónde pasar su jubilación: si en casa o en alguna refrigerada oficina de la fuerza. Eso del relevo generacional no es con ellos.

DESCARO. A la misa final con el papa vendrá el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, mismo que le diera un puntapié a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Con todo, este comefuego seguramente estrechará la mano del pontífice.

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