Tal Cual

PÓLVORA EN GALLINAZO. Ayer, el período de incidencias de la Asamblea sirvió para que varios diputados se quejaran de todo: por los abusos de menores y feminicidios; por el alto costo de los medicamentos; por los intereses preferenciales; por la economía informal, y por el sistema educativo. ¡Qué ironía!... Por más de cuatro años no han hecho nada para solucionar estos problemas y, ahora, en el ocaso de sus periodos, solo saben quejarse.

¡NO ENTIENDO! La diputada Zulay Rodríguez acusó de mentiroso a Gilberto Ferrari, gerente general de Etesa, y pidió que se le citara de nuevo para rendir explicaciones por el alto costo de la electricidad, entre otras cosas. Lo que sucede es que cada vez que Ferrari va a la Asamblea y contesta las preguntas de los diputados, estos parecen no entender lo que él dice, o al menos esa es la cara que ponen. A estudiar, señores diputados, antes de hacer el ridículo, otra vez.

OLOR A AZUFRE. Y hablando de diputados, resulta que algunos están invitados al evento que se llevará a cabo en la Cancillería el jueves 24 de enero, con motivo de la visita del papa Francisco. Sería bueno que alguien les recordara que ya el papa ha dicho que la corrupción es un pecado, y si esto es lo mejor que tenemos para presentarle al pontífice, mejor sería que fuera preparado para un exorcismo.

‘RING’. El diputado y secretario general del PRD, Pedro Miguel González, y el representante de Barrio Norte y presidente del Consejo Provincial de Colón, Jairo Salazar, protagonizaron una sonada discusión en una reunión sobre la campaña de Nito Cortizo. La trifulca ha sido comentada con sorna por el diputado Javier Patacón Ortega, que opina que “si ellos quieren pelear, los dos deben entrarse a guantes, cobramos la entrada, y seguimos pa lante para que Nito sea presidente”. Esto es lo último que necesita la Asamblea: un diputado reconvertido en promotor boxístico.

DESMEMORIADO. José Raúl Mulino ha hecho las paces con Rómulo Roux. Ya se le olvidó cuando acudió a la Fiscalía Especial Anticorrupción para pedirle a Zuleyka Moore que investigara los dineros que –según él- Roux aceptó de Odebrecht, para su campaña preelectoral de 2013. También acusó al “sobrino de Varela” de hackear la cuenta en Twitter de Ricardo Martinelli, y –después de perder en las primarias de CD- aseguró que no lo apoyaría en su candidatura presidencial. Al final, todo resultó en otra promesa “irrevocable” de Mulino...

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