Tal Cual

DESCARO. El discurso del papa en la Cancillería cayó como anillo al dedo a varios asistentes. Dijo que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de corrupción, lo que debió al menos hacer reflexionar a cierto grupo de conspicuos políticos que ahí se encontraban. Aunque a juzgar por la cara con la que varios de ellos salieron, el pontífice tendrá que repetir el mismo discurso durante toda su estadía para ver si así le entienden.

PRIORIDADES. Uno de los primeros políticos en llegar a la Cancillería fue el diputado oficialista y ahora candidato a alcalde capitalino Beby Valderrama, a quien, a propósito de eso del servicio público, no se le ve la cara desde hace meses por su curul. Cobrar y no trabajar debería ser un pecado capital.

ORDEN. Quien quiera que estuviera a cargo de la asignación de asientos para el acto en Cancillería con el papa, hizo bien su trabajo. En un lado estaban los diputados y en otro, el contralor. Lo mismo sucedió con los magistrados y los procuradores. Al menos así se aseguraron de que no hubiera mayores incidentes.

DESCARO. El fuero penal electoral será la figura más prostituida luego de que concluyan las elecciones de mayo próximo. Ahora resulta que Cambio Democrático evalúa postular al Parlacen a los hermanos prófugos, y así garantizarles fuero para entorpecer el rosario de procesos pendientes ante la justicia panameña. Por lo visto, este partido se empeña en darle la razón a lo que una vez dijo su líder máximo: “El Parlacen es una cueva de ladrones”.

ROBACÁMARA. Marta amenazó con poner unas pantallas y, en lugar de eso, han colocado un cartel en los predios de una televisora, en vía España, con una foto de Martinelli y el mensaje “papa Francisco, para mí no hay justicia”. Después de los cientos de personas que había ahí el día que pasó el papamóvil, es poco probable que el pontífice le haya puesto atención. Casi podría decirse que es una reminiscencia de aquellas contrataciones en las que el verdadero objeto no era la obra, sino el beneficio de algún intermediario. ¿Será que entre sus filas tiene a algunos que no han perdido la costumbre?

MENSAJE. DJ Tortuguín, como él mismo ha tenido a bien llamarse, visiblemente emocionado, mandó un mensaje al pueblo venezolano a través de Instagram, para felicitarlos y desearles muchas cosas buenas cuando termine la dictadura de Maduro. Pero bien, eso fue en video, porque al pie del mismo, a manera de posdata, escribió “este gobierno panameño no representa mi ideología, creencias, opiniones, ni persona”. Bien por él y por su independencia de criterio. Puede pararse de último en la fila de los que piensan igual que él.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL