Tal Cual

TORCIDO. Seguramente Franz Wever no pasó un fin de semana para nada “aburrido”, ante la avalancha de críticas que recibió por decir que estaba cansado de viajar y de “gastar plata”. Para colmo, la plata ni es de él, ya que las escapadas fueron costeadas con fondos públicos. Wever ahora acusa a uno de sus detractores de ser “un político que vive del cuara y cuara”. Como dice el adagio, “a confesión de parte, relevo de prueba”. Y así pretende ser magistrado de Cuentas...

A CARNAVALEAR. Como ya vienen los carnavales, han comenzado a salir las tonadas propias de la fecha. Una muy pegajosa, por cierto, se llama “No a la reelección”. Y dice: Ni locos, ni tortugas, ni dinosaurios... que te pasen la factura... Vaticinamos un total éxito para esta canción.

AFRENTA. El presidente del Frente Amplio por la Democracia (FAD), Fernando Cebamanos, fue uno de los panameños que se apareció con la bandera nacional en el concierto organizado por Nicolás Maduro el pasado sábado, justo en momentos en que eran bombardeados los camiones con medicinas y alimentos enviados a Venezuela por varios países de la región. La gracia de Cebamanos es un abierto desafío a la Ley 2 de 2012, que prohíbe el uso de nuestra enseña en actos que no sean de “carácter pacífico”. Ya alguien en Cancillería debería estar tomando nota de lo sucedido, para que incidentes así no se repitan.

OPORTUNIDAD. El abierto apoyo y admiración de Cebamanos y el FAD a Maduro le está haciendo, de alguna manera, un gran favor a los otros seis candidatos presidenciales, porque con ello se han ahorrado tiempo y dinero haciendo campaña para vincular a Saúl Méndez con un régimen dictatorial. Hay políticos que se ahorcan con su propia mano.

RABIETA. Dicen que la nota que siete diputados de la Comisión de Credenciales enviaron al presidente de dicha instancia, Chello Gálvez, para discutir la ratificación de los magistrados designados por el Ejecutivo, trae el inconfundible aroma de la presidencia de la Asamblea. Pero eso a Chello le importa bastante poco, y ha dicho que él no tiene por qué convocar a nada. Una rápida lectura al reglamento interno de la Asamblea no estaría de más, más aún viniendo de un diputado que tiene varios lustros ocupando una curul y que, encima, hasta presidió dicho órgano del Estado. Así se daría cuenta de que en su ausencia, la vicepresidenta –que es la diputada Mariela Vega- puede convocar a la comisión. Habrá que ver qué trama Chello ahora, porque si se diera una medalla por estorbar, seguro se la gana él. Y sin mucho esfuerzo.

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