¡AGUA, AGUA! Miambiente reglamentó en un decreto, firmado el martes 26 y publicado ayer, 27 de febrero, la extracción de agua en ríos y lagos para los culecos. Los permisos temporales para el Carnaval deben presentarse tres días hábiles antes de su extracción. O sea que el que vaya a extraer el agua del sábado, ya no podrá, porque el decreto se divulgó dos días hábiles antes de la fecha fatal. Habrá que esperar que llueva...
OTRO MILAGRO. Y ojalá la lluvia se extienda hasta el domingo –de Carnaval–, porque ese día no habrá agua ni para los habitantes de la capital ni para los “marginales”. Mantenimiento, dicen los del Idaan. Habrá que ver si alrededor de los camiones cisterna del Carnaval no se forman filas de gente con cubos pidiendo agua para bañarse y otras necesidades.
VUELA, VUELA. La Presidencia se gastó $5 mil 279 en la compra de pasajes para que el ministro Eduardo Carles y su esposa –Delia Arosemena, la nueva directora del Ifarhu- representaran a Varela en la toma de posesión del presidente brasileño Jair Bolsonaro, el pasado 1 de enero.
LA CASA PAGA. Por el pasaje de él se desembolsaron $2 mil 637.20 y por el de ella, $2 mil 641.89. Eso es lo que cuesta ir a Brasilia en business. ¿Por qué los tortolitos no viajaron en clase turista? ¿No había asientos disponibles? Además, ¿por qué había que comprarle pasaje a la esposa del ministro?
‘FIESTO’. Los carnavales arrancan en dos días y aún la ATP no ha dicho quiénes son los artistas que se presentarán en la tarima de la cinta costera. Que la Dirección de Contrataciones Públicas suspendiera la licitación resultó ser la excusa perfecta para hacer la contratación por la vía directa.
TIRA Y JALA. Si se hace el milagro de los nombramientos de los nuevos magistrados en la Corte Suprema, la presidencia de Hernán De León tendría fecha de cumpleaños. Mientras tanto, el deseado puesto directivo ya tendría candidato: Harry Díaz, mientras que de vicepresidente, Abel Zamorano. Cuidadito, que en la puerta del horno se ha quemado toda clase de pan.
‘DÉJÀ VU’. Michael Cohen , el otrora abogado del ególatra de la Casa Blanca, le ha sumado públicamente, en una audiencia en la Cámara de Representantes, otros interesantes adjetivos a su excliente: “racista, estafador y tramposo”. ¡Quién lo diría!
UN POCOTÓN. Le preguntaron a Cohen cuántas veces recibió órdenes de Trump para intimidar a personas o grupos. Muchas veces, dijo. ¿50 veces? Más, respondió. ¿100? Más. ¿200? Más. ¿500? Probablemente. Pareciera que Trump tiene sangre ítalo-panameña.