Tal Cual

TUNA. Los candidatos a la Presidencia tienen listo el short para ir a brincar al culeco. Pareciera que Marco Ameglio, José Blandón, Ricardo Lombana y Rómulo Roux se han puesto de acuerdo, porque todos tienen planeado ir mañana a Penonomé. Oficialmente, la campaña electoral se inicia el próximo 4 de mayo. El lunes y martes estos manzanillos del voto no dejarán que nadie en el parque se tome su trago en paz.

ACECHO. El ministro de Gobierno, Carlos Rubio, acompañó personalmente a funcionarios de Sinaproc a inspeccionar las tarimas en Chitré y Penonomé. No se sabe si estaba en el fiel cumplimiento del deber o simplemente quería acortar la distancia entre el lugar de trabajo y el sitio donde pretende culequear.

ASUETO. Los diputados se fueron en comparsa. La última vez que sesionaron fue el pasado 28 de febrero, y supuestamente deben retornar el próximo jueves 7 de marzo. Después de una semana de parranda, la mayoría regresará a sus curules con goma y sin saber muy bien a qué.

DESPROPÓSITO. Qué chistosa es la Dirección de Fiscalización de la Contraloría: le anunció a todo el país que desde la mañana de ayer inició el operativo para vigilar “el uso correcto” de los vehículos del Estado durante las fiestas carnestolendas. Solo les faltó divulgar el mapa con la ubicación exacta de los agentes fiscalizadores. En lugar de alertar a los potenciales infractores, deberían hacer su operativo sin decir nada a nadie, y el Miércoles de Ceniza presentan la lista de sancionados, con nombre y número de placa.

HUMILLADO. El diputado Chello Gálvez -aspirante a la reelección y a vicealcalde del distrito de Panamá por CD- afirmó que no participará de los debates políticos -¿acaso alguien lo había invitado?-, para “no someterme a una humillación”. No podemos estar más de acuerdo. Pero si ese es su criterio para abstenerse, debería desaparecer de la Asamblea y retirar sus candidaturas.

QUIEBRE. Parece que los tres nominados por el Ejecutivo para ocupar puestos en la junta directiva de la ACP no cuentan con el apoyo incondicional de la bancada panameñista, por lo que están los ortopedas oficialistas listos para torcer voluntades. De Popi no se puede sospechar, porque por el pleno ni se le ve.

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