Tal Cual

LOS LOCOS SOMOS MENOS. Al examinar a Ricardo Martinelli, el Imelcf encontró “pautas para el diagnóstico de trastorno mixto ansioso depresivo”. Es comprensible: a nadie le debe gustar estar en la cárcel. Ansioso debe estar, pero por salir de ahí. Pero clínicamente loco, pues parece que no está. Qué curioso que esa locura lo inhabilitaría para acudir a juicio, pero no para ser candidato a diputado y alcalde. Tampoco fue un impedimento para gobernar este país por cinco años, fomentar el transfuguismo, disponer de los bienes del Estado, caerle a mazazos a las concesiones ajenas, adquirir medios de comunicación, armar los dossier, comprar máquinas pinchadoras y “mazanillear” a Berlusconi y Odebrecht.

NO LO CONOZCO. Qué ironía... En su propaganda como aspirante a alcalde del distrito de Panamá, el diputado panameñista Beby Valderrama no pide votos para el candidato presidencial de su propio partido, José Blandón. Y el Partido Popular divulga anuncios con fotos de sus candidatos a diputado, pero no pone el nombre, número de casilla y/o circuito en el que compiten. El único nombre que sí aparece en las vallas de la estrella verde es el de Blandón. Ya no saben qué hacer para desvincularse unos de otros.

TABÚ. En el estudio de factibilidad del tren para unir Ciudad Futuro, en Arraiján, y David, Chiriquí, brilló por su ausencia la palabra subsidio. Y es que el discurso político no aguanta más su sola mención, pues el presupuesto general del Estado ya tiene cientos de millones de dólares destinados a ese renglón. Pero de que lo habrá, lo habrá.

DISPARATE. José Blandón se ha retractado y parece que ya no está tan seguro de querer indultar a Ricardo Martinelli. Pero es que aunque quisiera, no podría hacerlo, ya que la Constitución solo faculta al presidente de la República a conceder indultos por delitos políticos. Los cuatro cargos que se le endilgan a Martinelli no lo son. De hecho, el tema ya fue dirimido en Miami, cuando sus abogados intentaron probar que el espionaje es un delito político y, por tanto, no extraditable. Al final, el juez federal Edwin Torres desestimó este argumento, con el resultado que ya todos sabemos. De todos modos, deben estar las cosas muy duras por los lados de Blandón, cuando es capaz de proponer siquiera algo así con tal de congraciarse con los electores de CD.

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