‘LET IT GO’. Después de un mes de las elecciones generales, el excandidato presidencial por el oficialismo, José Blandón, todavía insiste en dar explicaciones de lo que a su criterio le causó la derrota. Debería el también alcalde enfocarse en la transición del Municipio de Panamá y en lograr remendar durante el tiempo que le queda -que no es mucho- todo lo que anda manga por hombro en la ciudad. Hablando de oportunidades perdidas.
EN RIESGO. Ayer domingo, el Cuerpo de Bomberos estuvo más ocupado de lo normal: atendió posibles fugas de gas en dos edificios de la ciudad. Después de la tragedia del viernes pasado y que cobró la vida de una persona, una investigación rápida y efectiva es vital. Deslindar responsabilidades es apremiante y tomar los correctivos, imprescindible. Velar por la seguridad de la comunidad es tarea de todos.
¿SÍ O NO?. Sobre los nombramientos que tiene pendiente el gobierNito para llenar las sillas de su Gabinete, en los gremios educativos ya circula el nombre de quién sería la futura ministra de Educación. Hablan de Maruja G. de Villalobos, actual directora del Instituto Panameño de Habilitación Especial. Pronto sabremos si los gremios saben o no saben nada.
CUEVA DE... Este miércoles, el Tribunal Electoral entregará las credenciales a los diputados para el Parlacen. Entre ellos los hijos del expresidente Martinelli que están prófugos de la justicia panameña. Habría que ver si se atreven a ir a Guatemala a tomar posesión de sus cargos. Total, si son inocentes, como dice su progenitora, el que no la debe... no la teme.
POR FUERA. La que se quedó por fuera del Parlamento Centroamericano fue la esposa del exmandatario, que está vinculada al caso Blue Apple. Pareciera que no alcanzaron los puestos para repartir entre todos. Solo entraron siete y ella era la octava.
PARRANDEROS. Dice el ministro de Seguridad designado que no está de acuerdo con los retenes de policía rutinarios. Por ello, algunos ya festinan con la posibilidad de que sus palabras signifiquen un goodbye al guarómetro. Nunca antes mejor aplicada la célebre frase: una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
PROMESAS. Tomando en cuenta que los diputados solo van al pleno de lunes a jueves, y que todavía no se sabe la agenda de trabajo de esta semana, a los señores solo les quedarían unos 16 días para sesionar. Todavía no han revisado ni en primer debate el proyecto de los bonos para los jubilados. Más vale que se pongan las pilas o este será otro caso de puro tilín tilín y nada de paleta.