365. Hoy cumple un año de estar detenido en Panamá el reo más famoso de El Renacer. Durante estos 12 meses le ha dado cáncer... y se ha curado, fallas cardiacas, presión alta... y baja, colesterol y hasta una muela le han tenido que sacar. Si por una de esas jugarretas del sistema logra salir de prisión, a prepararse porque, como por arte de magia, dejará de estar enfermo y acabará con la paz mental de varios, comenzando por algunos de sus copartidarios y terminando por el presidente electo y su gobierNito.
‘BON APPETIT’. Y, hablando del loco, todo parece indicar que le ha dado por ser solidario. En días pasados hasta ofreció compartir su almuerzo -un plato de macarrones- con uno de los fiscales del caso que se le sigue en los juzgados del sistema penal acusatorio. Lo malo es que luego de ofrecer el manjar, agregó: “y no está envenenado”. ¡Plop!
¿YAAAAA? Definitivamente que el gobierNito se acaba de anotar un récord, porque todavía faltan 19 días para que llegue al poder y ya provocó la primera protesta. En esta ocasión los transportistas chorreranos rechazaron la designación del nuevo director de la ATTT. ¡Buen salto!
OMNIPRESENTE. Y hablando de nombramientos y transiciones, ayer hizo falta ver al vice almighty en la reunión de transición del Ministerio de Salud. Después de haber participado hasta en la reunión con los procuradores, es raro no verlo supervisando el proceso en un tema tan sensitivo como es la salud de los panameños. ¿En qué estaría este señor?
¿Y, RÓMULO? Al que hace buen rato no se le ve por ningún lado es al ex candidato presidencial y presidente de Cambio Democrático (CD), Rómulo Roux. Ha de estar amarrando todos los cables sueltos en su partido por si acaso el loco sale libre esta semana. ¿O será que está a cargo del comité de bienvenida del líder máximo de CD?
CUENTAS. El PRD ha anunciado que lanzará la primera herramienta tecnológica de transparencia promovida por un partido político en Panamá. ¡Buena idea! Seguramente Benicio Robinson et al, estarán muy contentos con esta iniciativa. Fuego amigo, le llaman algunos.
MAL AGÜERO. El árbol que plantaron Donald Trump y Emmanuel Macron -el presidente de Francia- en el jardín de la Casa Blanca, como símbolo de los lazos de amistad entre ambas naciones, murió. Era un roble que fue sometido a medidas obligatorias fitosanitarias, pero ni siquiera sobrevivió la cuarentena. Queda probada una vez más la mala vibra de Trump. Lástima que la naturaleza sea nuevamente su víctima.