OJOS QUE NO VEN... Es incomprensible el fallo de los jueces Roberto Tejeira, Raúl Vergara y Arlene Caballero que excarceló a Ricardo Martinelli. Sostiene que no hay informes sobre intento de fuga y que nadie ha declarado haber recibido amenazas. Parece que les importó muy poco que Martinelli amenazó con “meterles un puñete” a los agentes policiales que lo escoltan o que haya anunciado, a través de un manuscrito, que demandará a uno de los fiscales. También se les informó a los jueces que uno de los alguaciles federales que lo trajo extraditado a Panamá declaró que se trata “de una persona extremadamente peligrosa”. Si cuando estaba en El Renacer amenazó a los custodios con pegarles, ahora que está en su casa, ¿a quién le irá a pegar? ¿Al perrito?
EL ENFERMO DEL AÑO. Por cierto, la defensa de Martinelli lleva contadas las veces que su cliente ha recibido atención médica en el año que estuvo en El Renacer: nada menos que 80 veces, a pesar de que desde su partido político se quejaban de que lo querían matar. Esa cantidad de veces equivale a una visita al médico cada cuatro días y medio. Luego, sus abogados se quejan de que la fiscalía es la de las tácticas dilatorias, ignorando deliberadamente que alguien prefiere no tomarse sus pastillitas.
FARANDULERO. El ministro de Ambiente, Emilio Sempris, contrató a Erika Ender para que animara la entrega de los premios “a la excelencia ambiental 2019” el pasado 4 de junio. Miambiente desembolsó poco más de $28 mil por esta actuación, de unos 20 minutos. Para salvar un árbol no hay plata, pero para taquillar sí.
ABRACADABRA. Está probado que en todos lados se cuecen habas. Donald Trump anunció ayer que la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, retorna a su estado natal –Arkansas– a finales de junio. El presidente estadounidense dijo que Sanders había hecho un trabajo “increíble”. Quizás no se haya dado cuenta de que Sanders estableció un récord: 94 días sin ofrecer palabra alguna como vocera de la casa presidencial. Con razón Trump dijo que Sanders tiene “talentos extraordinarios”. Desaparecer –sin duda– es uno de ellos.
DESDE MI HAMACA. El alcalde José Isabel Blandón dijo en un tuit que, caminando por la vía Argentina, le llamó la atención que todas las hamacas en el parque de esa zona estaban ocupadas a las 2 de la tarde. “Qué sabroso disfrutar de una hamaca en pleno centro de la ciudad”. No hay nada de qué asombrarse. De hecho, con tanto subsidio gubernamental, habrá mucha más demanda de hamacas. Puede poner más en los otros parques capitalinos, en las áreas verdes de las escuelas, en las paradas de bus y en la cinta costera. Serán todo un éxito.