Exclusivo

Tarrantantán irreverencia

Su atuendo icónico de artista. El doctor en Filología por la Universidad de la Sorbona explica en latín su clave: Simplicitis est veritatis notio. Y lo traduce: Lo sencillo es el sello de lo verdadero. “Y lo demás son huevadas”, sustenta.

Los pelaos de la discoteca reclaman acción y Pedro Altamiranda los saluda: “Gracias a la canalla por venir a oírme”. Gente ruin es canalla. Persona ruin es otra acepción. En vez de protestar, todos agradecen, se ríen y aplauden. En el imaginario de su fanaticada, en el universo que él creó con la materia prima del sentir nacional, Pedro tiene licencia para expresar qué entiende y cómo le dé su gana.

Así era la magnitud de la irreverencia de Pedro de Panamá. Descortesía, desacato, impiedad, desdén, grosería. En el tomo IV del Diccionario de Autoridades (1734), hace 290 años, se lista el adjetivo irreverente, que define al falto de reverencia a lo que fuere o al culto veneración de lo sagrado. Filólogo, publicista y cantautor, asume ese rol de irreverente para nuestro país y el mundo. Temprano se define: “Yo soy un jodedor”.

Celebra el ano, en su interpretación Homenaje al Fuas, órgano del cuerpo que aparece también en el emblemático ‘himno’ al carnaval tableño, gemelo del Carnaval en la Central. Con licencia pedriana, responde ante el obvio requerimiento. “Oye, Pedro, ¿para dónde vas?”. La respuesta, inesperada: “Para Las Tablas, to ras”. Chiquitón es otra denominación dentro de su diccionario mínimo. Una amiga cuasi beata tapa sus oídos, si bien reconoce que le inquieta la fórmula compuesta ‘culitranquear’. Acobardarse, echarse para atrás.

Por cuatro décadas produjo sus composiciones y conciertos, exclusivos para el mercado local, tanto en el periodo dictatorial como en el democrático. La musicalización, bajo la base de diversos géneros musicales -tamborera, son, salsa, tango, vals, balada-, lleva el sello de Tille Valderrama y sus músicos asociados. En la suma, surge el género Altamiranda, no exento del ritmo carnavalesco y el repique de los tambores de la comparsa de El Chorrillo.

Frente a sus críticas contundentes contra el régimen militar y el perredé, su brazo político, se propaló en los medios oficialistas en los años ochenta que el cantautor se burlaba de lo popular, y lo denigraba.

¿Fue así?

En 1980 identificó su inspiración y el centro de sus preocupaciones: “Mi canto no es para el rabiblanco”; es dedicado al empujador del carrito de raspao, la billetera, al vendedor de la presa de pescao, al residente en el cuarto separado de la sala por una sábana, al chombito que corre en calzoncillo, a los piropeadores, a quienes juegan a las damas, al limpiabotas, a la que duerme con rollos en la cabeza, al que desde una moto en movimiento hurta la cartera. Al estudiante que alza la voz, al que viaja apiñado en el bus, al que ruge en el gimnasio, a Blades, a Chaflán. A la jeba, a la culisa, al que vende chance clandestino y al que fuma quenque.

Noriega fue víctima de los dardos lanzados en las canciones, no obstante demandó del artista un suéter alusivo a sus temas, y, por teléfono, le agradeció. Los dardos los sufrieron gobernantes de diferentes periodos. A excepción de Martinelli y Varela, clientes en la firma publicitaria. Guardó mutis.

La lengua no tiene dueño. El estilo particular de expresarse el panameño, el panañol, fue la materia prima del oficio de publicista y artista de Pedro Altamiranda. Pornógrafo de la canción, así se autodefinía. Vasco Núñez de Balboa y Caperucita estuvieron entre los protagonistas de sus canciones. Irreverente hasta lo sublime.


Última Hora

  • 15:55 El hombre que descubrió a Julian Quiñones recuerda al niño que soñaba con golear la pobreza Leer más
  • 14:31 Se eleva a 2,595 la cifra de muertos en Venezuela Leer más
  • 13:34 Prófugos de La Joyita se tiñen el cabello y se cortan las cejas para evadir la justicia Leer más
  • 13:00 Biblioteca Nacional ofrecerá amnistía librera y actividades especiales por su 84 aniversario Leer más
  • 12:29 Descubren droga oculta en osos de peluches procedentes de Estados Unidos Leer más
  • 11:00 Cómo funciona la tecnología microscópica detrás del gol anulado a Croacia que detectó lo que nadie vio y clasificó a Portugal Leer más
  • 09:05 La confianza no se decreta, se construye Leer más
  • 08:57 Lecciones amargas Leer más
  • 08:52 Ciencia, tecnología e innovación sostenible en el agro Leer más
  • 05:20 Suiza se clasifica a octavos de final y espera al ganador entre Colombia y Ghana Leer más