No sabría decir en qué momento se puso de moda utilizar la palabra “tema” para nombrar cualquier aspecto que se le pregunte a los políticos, dicharacheros y sobreexpresivos, en plena campaña de convencimiento a sus electores. Es impresionante ver la facilidad como recurren a esa palabra para hablar de algo o contestar preguntas, mostrando una ligereza en el asunto que se les interroga.
Veamos ejemplos cotidianos. “¿Qué planes tiene para controlar la violencia?”. Respuesta: “En ese tema habrá que tal y tal” . “ Y, ¿cómo planea subsanar la bancarrota de la CSS?”. Respuesta: “Con el tema de la CSS, propongo… etc”. Pregunta: “ ¿Cómo piensa abordar la situación de escuelas destartaladas?”. Respuesta: “Este será un tema prioritario en mi administración”, y así sucesivamente durante toda la entrevista. “El tema de x será abordado tal y tal”, pero “al tema de los pueblos indígenas se le dará prioridad inmediata”.
El Diccionario de la Lengua Española define cacofonía como “una disonancia que resulta de la desarmónica combinación o reiteración de las palabras en forma innecesariamente repetitiva ”.
Me permito darles opciones a los/las candidatos/tas y figuras públicas para contrarrestar el vicio de hablar con la palabra “tema”, que ha puesto de moda la mayoría de los que hablan en los medios masivos haciendo declaraciones cuando se refieren a diferentes aspectos de cualquier cosa con el desgastado modismo.
He aquí los siguientes sinónimos que les propongo para que dejen de hacer el ridículo con la palabra “tema”: asunto, situación, aspecto, anomalía , elemento, especialidad, problema, pendiente, problemática, faceta, recurso. Tema es pobreza de léxico y banalidad al hablar. Se ha convertido en una “muletilla” mediocre que detesto escuchar tan reiteradamente de los/las candidatos /tas a puestos de elección popular.
Mi consejo es que tomen conciencia de que al hablar en público se necesita practicar tono, gestos y palabras para diferenciarse de sus contrincantes con majestad y elegancia, dentro de su sencillez y honestidad.
El autor es psicólogo, docente y escritor