Algunos artículos de opinión publicados en La Prensa contienen justificadas críticas a situaciones políticas, económicas, sociales, etc. Sin embargo, después de exponer con precisión y detalle la crítica que se hace no se propone ninguna solución a la situación que se censura.
Es conveniente y provechoso criticar las situaciones que se consideran irregulares o las actuaciones desacertadas de ciertos funcionarios, pero me parece que tanto la comunidad como los lectores se beneficiarían si se menciona cómo darle solución al problema o situación que se expone.
Si se aplica este criterio, las autoridades gubernamentales, si es el caso, recogerán de primera mano la opinión y tendrán el aporte de un ciudadano sobre cómo resolver el problema o situación que se comenta. Siempre he considerado que muchas de las soluciones que se implementan a nivel gubernamental son producto de la crítica constructiva que hacen los ciudadanos a través de los medios de comunicación social.
Me atrae la idea de escribir sobre temas novedosos relacionados con Panamá. No es fácil lograr lo que me he propuesto porque somos un país pequeño y los problemas y situaciones que acontecen en nuestro país son escasos. Pero una forma de lograr escribir sobre temas nuevos es proyectarnos al futuro y adelantar opiniones sobre lo que pensamos que va a suceder, o las consecuencias de distintas acciones futuras del gobierno o de la sociedad. Por ejemplo, adelantar opiniones sobre el encuentro Jornada Mundial de la Juventud; sobre el efecto que tendrá en Panamá este la segunda línea del Metro o en Panamá Oeste la línea 3, etc. Un tema que debe ser estudiado cuanto antes es el plan de desarrollo regional de nuestra costa atlántica, ya que gran parte de ella no está desarrollada y no cuenta con infraestructura básica. Considero que el Gobierno Nacional debe aprobar un plan para esta costa estableciendo claramente las reglas del juego, las actividades que se puedan practicar en esa área y las prohibiciones del caso. Resulta escandaloso que se hayan dado concesiones o se hayan vendido grandes extensiones de tierra a personas o grupos que no se sabe qué van a hacer con ellos, o que están especulando internacionalmente con estas. Esto no sucedería si existieran reglas claras sobre el desarrollo de la costa atlántica.
Otro tema importante sobre el cual no encuentro comentarios en los medios de comunicación social es la influencia que pueden tener las relaciones de China con Panamá. Recientemente publiqué en La Prensa un artículo titulado “El turismo chino en Panamá”. El geógrafo e historiador Omar Jaén Suárez publicó la semana pasada un artículo de opinión sobre el tren que quieren construir empresarios chinos. La mayoría de las personas con quienes he hablado piensan que el tren iría de la ciudad de Panamá a la de David y no entienden el volumen de carga y pasajeros que usaría este servicio terrestre. Pero Jaén Suárez, con luces largas, habla de que los estudios de factibilidad de este proyecto podrían incluir una conexión con la ciudad de Medellín y con Suramérica. Esta posibilidad ya está planteada públicamente y, sin duda, presenta muchas interrogantes y dudas sobre los beneficios o desventajas de este trayecto terrestre. Claro está que el proyecto de este tren no se va a iniciar en los próximos días, pero a raíz de los planteamientos anteriores considero que el Gobierno Nacional, el sector privado y la comunidad en general deben ir pensando en la ruta que tendría este tren.
El autor es abogado