Días atrás, el diputado por libre postulación, Juan Diego Vásquez, denunció que la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), otorga nombramientos como profesores a tiempo completo a quienes supuestamente tienen maestrías y doctorados de corta duración (6 meses o menos con la modalidad on line), que son expedidos por una casa de estudios superiores que no está acreditada por ninguna agencia reconocida en Estados Unidos, al momento de cuestionar a la rectora de Etelvina de Bonagas, cuando acudió a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, para sustentar su presupuesto del año 2024, por lo que la rectora prometió que atendería el asunto, sin que dicha denuncia haya sido de mucho eco o preocupación en el sector educativo, cuando consideramos hay que darle una alta importancia y gravedad que puede representar un “juega vivo” en estas instancias, en detrimento de una libre competencia leal de los concursos de docentes universitarios.
Este centro de estudios que señaló el diputado Juan Diego Vásquez, se trata de la American Androgogy University (AAU), que al darnos a la investigación sobre la misma, así como otras que expiden títulos de maestrías y doctorados, encontramos fácilmente en internet, que la AAU es un centro de estudios con oficinas en Hawaii, Estados Unidos, con programas a distancia o virtuales, la cual no está certificada o acreditada, junto a 42 universidades más en Estados Unidos, conforme los determinó en su momento el Consejo de Educación Superior (CES), la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt ) y la Comisión Fullbright, todas de Ecuador, lo que implica un tipo de estafa por internet, y que difícilmente los que han recibido estos títulos, vayan a denunciar.
A manera de ejemplo, el diario El Tiempo de Colombia (5/11/2017), con el título “Cacería a dudosos títulos universitarios que ofrecen varios países”, realizó un reportaje en que el Ministerio de Educación Nacional de Colombia (MEN) no convalidará título a quienes estén estudiando maestrías y especializaciones en áreas como derecho, cirugía cardíaca pediátrica, matemáticas, psicología, lingüística, periodismo, marketing hasta endocrinología en España bajo la modalidad de “titulación propia”, que pese universidades con altos estándares como son las de Barcelona, la de Salamanca y la Complutense de Madrid, nadie controla su currículum, precios o duración, por lo que esos programas no son reconocidos por la Agencia de Nacional de Acreditación de España.
Igual sucede en Suiza, con la existencia de una amplia oferta para estudiar bajo la modalidad on line; pero que el gobierno suizo ha advertido que sólo se reconocen 10 universidades.
Precisamente, el reportaje investigativo al que hice mención por parte del diario El Tiempo, trae a colación que según registros suministrados por la cartera de Educación, se quedaron sin el derecho a convalidaciones de títulos, 32 egresados de la American Androgogy University (AAU) con sede en Hawaii, 64 de la Logos International University, 56 de la Unad Florida, 42 de la Universidad Reformada de Miami y 39 de la Atlantic International University, también con sede en Hawaii.
Esta crítica situación que acontece en Colombia con la avalancha de convalidaciones, muchas como consecuencia de la migración de profesionales venezolanos, ha llevado a la investigación por supuesta corrupción en las convalidaciones, cosa que Panamá debe mirar con lupa, a fin de evitar igualmente este problema de obtención de títulos brujos, a fin de evitar el cuestionamiento de todo lo que está inmerso alrededor de un centro de educación universitario, etc., tal como lo denunció el diputado Juan Diego Vásquez.
Estaremos pendiente de esta denuncia por el bien de la excelencia, calidad y alto estándar universitario bajo parámetros de lealtad, honestidad y profesionalismo. ¡Amanecerá y veremos!
El autor es doctor en Derecho y profesor universitario