Nuestros comentarios de hoy son sobre Anthony Keith Gwynn, el reconocido y prestigioso bateador de los Padres de San Diego, mejor conocido en el béisbol como Tony Gwynn. Gwynn, a quien sus seguidores y los de su equipo apodaron “Mr. Padre”, es sin lugar a dudas el mejor bateador de su equipo en su historia en la Liga Nacional y el mejor bateador de sencillos de su generación. Lo anterior lo decimos con base en los ocho campeonatos de bateo de la Liga Nacional, algo que logró en una carrera de 20 años, todas con los Padres de San Diego.
Creo que el único bateador de su era comparable a Tony Gwynn es el panameño Rod Carew, quien logró siete campeonatos de bateo en la Liga Americana, por lo que, para ser justos con este prodigioso par de bateadores zurdos, debemos ubicar a Carew como el mejor de la Liga Americana, quien logró sus siete coronas de bateo en 19 temporadas (1967-1985) y Gwynn como el mejor de la Liga Nacional, que lo hizo en 20 temporadas (1982-2001).
Tony nació en Los Ángeles, California, hijo de Charles y Vendella Gwynn, ambos originarios de Gallatin, Tennessee. Charles fue un gran aficionado a los deportes, especialmente fútbol americano y béisbol.
Bajo el estímulo constante de su padre, Tony creció practicando deportes. Asistió a Long Beach Polytechnic High School, donde se destacó jugando béisbol y baloncesto, hasta que fue a la Universidad Estatal de San Diego, donde continuó practicando sus deportes favoritos. Como bateador, fue algo más que formidable, pero defensivamente no era muy bueno. Su defensa mejoró con el pasar de los años.
En el “draft” de 1981 fue seleccionado por los Padres en la tercera ronda. Jugando en las menores de los Padres, nuestro héroe de hoy empezó a dar muestras de su extraordinaria habilidad con el bate, ganando campeonatos de bateo en varias categorías.
El tiempo de Gwynn en las menores fue de solo un año y medio, por lo que en julio de 1982 fue llamado al equipo grande para debutar. Su debut fue modesto, pero su promedio al bate el primer año fue un sólido .289, con solo un cuadrangular y 17 carreras impulsadas en 54 juegos. En su tercer año en las mayores (1984) ganó su primer campeonato de bateo con un promedio de .351. Definitivamente, la primera de ocho coronas de bateo, que significarían todo para él y los Padres. Con el pasar de los años, su calidad continuaba en ascenso, pues también se coronó campeón bate en 1987 (.370), 1988 (.313), 1989 (.336), 1994 (.394), 1995 (.368), 1996 (.353) y 1997 (.372). Como podemos notar, en este listado de campeonatos de bateo hay dos rachas de tres años consecutivos, lo cual me parece extraordinario.
Al finalizar su carrera, “Mr. Padre” acumuló un total de 3,141 imparables en 2,440 juegos, que produjeron un promedio de .338, con 135 cuadrangulares y 1,138 carreras impulsadas. Sus números indican que Tony Gwynn, al igual que nuestro compatriota Carew, era un bateador de contacto, no así de fuerza. Ambos hicieron brillar el béisbol de las mayores en la segunda parte del siglo pasado, en cuanto a bateo de contacto se refiere.
Como informamos en un artículo anterior, en la historia de las Grandes Ligas fue Ty Cobb quien ganó más títulos de bateo con once, seguido de Tony Gwynn y Honus Wagner, con ocho cada uno, y el panameño Rod Carew y Stan Musial, con siete títulos cada uno. Igualar a cada uno de estos señores va a ser casi imposible debido al cambio experimentado en el béisbol, donde se les da más valor a los bateadores de cuadrangulares.
Tony Gwynn, que fuera exaltado al Salón de la Fama el 29 de julio de 2007, dejó de existir el 6 de junio de 2014 en California, y sus hazañas perdurarán por mucho tiempo. Que descanse en paz.

