Abrir trocha en un terreno completamente innovador del ámbito social y del conocimiento humano nunca ha sido tarea fácil, pero son aquellos primeros innovadores y fundadores que desde el principio sientan las bases y la visión a seguir. Cuando hablamos de la creación de un instituto de investigación e innovación, se requiere mucha motivación y coraje para impulsar el establecimiento de las bases requeridas, tanto legales, físicas y humanas.
El nacimiento del IDIAP (Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá) en los años setenta del siglo pasado tiene un legado histórico detrás de su creación. Esta fue la visión inicial de la ingeniera Carmen Damaris Chea, primera Directora, y el primer equipo de trabajo conformado por técnicos, profesionales e investigadores agropecuarios. El empuje de aquel primer equipo sentó las bases para el inicio de esta institución que hoy día sigue creciendo en sus aportes a la seguridad alimentaria de Panamá como primera línea.
Son las anécdotas humanas que conllevan la creación de los primeros centros de investigación y fincas experimentales para investigar y desarrollar todo el potencial agropecuario en Panamá. El IDIAP fue creado el 28 de agosto de 1975 mediante la Ley 51 con el nombre de “Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá” y posteriormente, mediante la Ley 162 del 4 de septiembre de 2020, se transformaría en el “Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá”, como se le conoce hoy día.
Como expresa esta destacada investigadora panameña, egresada de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá, en su obra literaria titulada El nacimiento del IDIAP y el efecto fundacional de Damaris Chea, que plasma como visión institucional del IDIAP “la investigación local, la innovación y la formación de talento”. Este año 2026, dicho legado a la investigación agrícola en Panamá cumple 51 años.
Es una institución cuya junta directiva está conformada por miembros de sectores claves del desarrollo agropecuario en Panamá, que incluyen el Ministro de Desarrollo Agropecuario y el Decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá, entre otros miembros representativos de la sociedad panameña asociados a la seguridad alimentaria.
Durante su historia, el IDIAP ha aportado diversas técnicas y materiales genéticos (variedades) para la producción de cultivos agrícolas de importancia para la seguridad alimentaria en Panamá, tan importantes como granos (incluyendo el arroz, el maíz y el frijol), hortalizas, frutas, entre otros rubros adaptados a las condiciones de las diversas zonas agroclimáticas de Panamá.
En el ámbito de la producción pecuaria, su aporte ha sido fundamental para el estudio de animales de cría, incluyendo vacuno y ovino, adaptados a regiones determinadas del país. Hoy día, trabajos asociados a biotecnología, agroecología, agroindustria, manejo integrado de plagas, suelos, bioinsumos, biofortificación de alimentos, protección vegetal, inteligencia artificial, entre otros elementos de innovación y desarrollo, son investigados en el IDIAP.
Esta institución mantiene alianzas estratégicas con organismos colaboradores a nivel nacional e internacional, buscando alternativas para la seguridad alimentaria, sostenibilidad y resiliencia del sector agropecuario en un mundo que cambia por embates socioeconómicos y ambientales, como el cambio climático. De igual manera, la institución brinda servicios al sector agropecuario panameño como el análisis de suelos, semillas certificadas, pruebas de eficacia biológica, pruebas genotipo-ambiente, entre otras que están destinadas al servicio y apoyo de los productores agropecuarios de Panamá.
Es verdad que los tiempos han cambiado desde su inauguración, pero la mística inicial del IDIAP se mantiene gracias a aquel primer empuje de la ingeniera Carmen Damaris Chea y aquel primer gran equipo de investigadores. El IDIAP mantiene un equipo competente de profesionales del sector agropecuario que mantienen vivo hoy más que nunca un legado que existe y que continuará brindando beneficios al sector agropecuario de Panamá por muchas generaciones.
El autor es profesor especial de la Universidad de Panamá e investigador agrícola.


