Del 11 al 14 de mayo de 2026, el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) y el Ministerio de Ambiente, junto con un equipo interinstitucional y multidisciplinario, realizaron una gira técnica por la región de Azuero para evaluar y seleccionar los puntos donde se perforarán los pozos de la primera red piezométrica en la cuenca del río La Villa.
La iniciativa busca monitorear las aguas subterráneas de una cuenca estratégica para la península de Azuero. El río La Villa nace a 550 metros sobre el nivel del mar, en las faldas de la reserva forestal El Montoso, recorre 117 kilómetros y desemboca en el golfo de Parita. Su importancia trasciende las aguas superficiales: bajo su territorio se encuentran acuíferos que constituyen una reserva fundamental para la población y las actividades productivas de la región.
La red estará compuesta por pozos equipados con piezómetros, instrumentos que permiten medir el nivel, la profundidad, la presión y la calidad del agua subterránea. Gracias a estos equipos será posible conocer con mayor precisión el comportamiento de los acuíferos y generar información científica para la toma de decisiones.
Además de aportar datos sobre la disponibilidad de agua, los piezómetros permiten monitorear la estabilidad del terreno, detectar cambios en el nivel freático y contribuir a la prevención de riesgos geotécnicos. En la práctica, funcionan como herramientas de vigilancia permanente del subsuelo y ayudan a comprender procesos que no son visibles a simple vista.
Herrera y Los Santos fueron definidas como áreas prioritarias para este primer proyecto conjunto entre el IMHPA y MiAmbiente por formar parte de la región con mayor déficit hídrico del país. En la cuenca del río La Villa, el monitoreo de las aguas subterráneas cobra especial relevancia porque estos reservorios constituyen la principal fuente de respaldo en el Arco Seco, una zona afectada por déficits crónicos de agua y períodos de sequía que pueden extenderse hasta siete meses.
La experiencia reciente de Azuero ha demostrado la vulnerabilidad de las fuentes de abastecimiento. La presión sobre los recursos hídricos, combinada con los efectos de la variabilidad climática y el crecimiento de la demanda, obliga a conocer mejor la cantidad y calidad del agua disponible bajo la superficie. No se puede administrar adecuadamente un recurso que no se mide.
Las autoridades prevén que este proyecto sirva de base para futuras iniciativas orientadas a fortalecer la gestión científica y sostenible de las aguas subterráneas en Panamá. Entre sus objetivos figuran mitigar la escasez de agua, ordenar el aprovechamiento de los acuíferos y reforzar la capacidad de respuesta del país frente a los efectos del cambio climático.
En la gira participaron especialistas del IMHPA, el Ministerio de Ambiente, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) y el Ministerio de Salud, en un esfuerzo conjunto para desarrollar una red de monitoreo que aporte información confiable para la gestión de los recursos hídricos.
La instalación de esta primera red piezométrica representa un paso importante hacia una administración más moderna del agua en Panamá. Conocer el estado de los acuíferos, anticipar riesgos y planificar el uso sostenible de las reservas subterráneas será cada vez más importante en un país donde la seguridad hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos del desarrollo.
El autor es técnico geólogo y abogado.


