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Una evolución que no puede seguir postergándose

Una evolución que no puede seguir postergándose
Farmacias de la CSS. Cortesía

Este 29 de enero, Panamá conmemora el Día Nacional del Farmacéutico, establecido mediante el Decreto Ejecutivo N.º 249 del 22 de diciembre de 1999. Esta fecha no debe limitarse a una felicitación protocolar, sino convertirse en un llamado serio, técnico y responsable a revisar el rol que hoy desempeñan el farmacéutico y el técnico en farmacia dentro del sistema de salud panameño.

El farmacéutico de hoy no es el de ayer

El farmacéutico actual ya no es únicamente un dispensador de medicamentos. La evolución normativa, regulatoria y sanitaria del país lo ha posicionado como un profesional estratégico, con responsabilidades directas sobre la seguridad del medicamento, la protección del paciente y el cumplimiento de la ley.

Hoy, el farmacéutico es:

  • Garante de la seguridad del medicamento en toda la cadena, desde su adquisición hasta su uso.

  • Actor clave en la atención farmacéutica, la farmacovigilancia y el uso racional de medicamentos.

  • Profesional con responsabilidad legal directa, de carácter civil, administrativa y sanitaria.

  • Gestor de procesos críticos en hospitales, policlínicas, clínicas privadas y farmacias comunitarias.

  • Parte activa de equipos multidisciplinarios donde se toman decisiones con impacto clínico y sanitario.

Este rol no es una aspiración: es una exigencia normativa vigente.

La ley ha avanzado; el reconocimiento, no

Panamá cuenta con escalafones laborales para farmacéuticos y técnicos en farmacia. Sin embargo, estos responden a una realidad profesional que ya no existe.

Los escalafones actuales:

  • Están desfasados frente a la complejidad del ejercicio farmacéutico moderno.

  • No reconocen especialidades farmacéuticas.

  • No distinguen niveles de complejidad según el área de desempeño.

  • No reflejan el aumento real de la responsabilidad legal y técnica que hoy exige la normativa.

El resultado es una brecha estructural: se exige más, se controla más y se sanciona más, pero no se reconoce ni se estructura económicamente ese mayor peso profesional.

La complejidad importa y hoy no se reconoce

No es lo mismo ejercer:

  • En una farmacia comunitaria o policlínica, que en un hospital de segundo o tercer nivel.

  • Manejar medicamentos de uso ambulatorio, que medicamentos de alto riesgo, terapias complejas o biológicos.

  • Cumplir funciones operativas básicas, que asumir responsabilidades clínicas, de gestión y de farmacovigilancia activa.

Sin embargo, el sistema trata estas realidades como si fueran equivalentes, lo cual no es ni técnica ni gerencialmente sostenible.

Farmacéuticos y técnicos: un equipo que la norma ya reconoce

Panamá cuenta con técnicos en farmacia capacitados, cuya labor es fundamental. El técnico es, sin duda, la mano derecha del farmacéutico, y ambos trabajan de forma inseparable para garantizar la seguridad del medicamento.

No obstante:

  • No es lo mismo un técnico en una policlínica que uno en un hospital o en áreas de alta complejidad.

  • Estas diferencias tampoco están reflejadas en los esquemas actuales de reconocimiento.

La normativa reconoce que farmacéutico y técnico trabajan de la mano, pero el sistema no ha actualizado su estructura para reflejar esa realidad funcional y legal.

Más responsabilidad legal exige coherencia del sistema

Desde la gerencia de salud, la ecuación es clara y no admite ambigüedades:

A mayor exigencia legal, mayor responsabilidad individual y mayor riesgo sanitario,debe existir coherencia en el reconocimiento estructural y económico.

Cuando esto no ocurre:

  • Se precariza el ejercicio profesional.

  • Se afecta la motivación y la estabilidad del recurso humano.

  • Se compromete la calidad del servicio y la seguridad del paciente.

Actualizar los esquemas de reconocimiento no es un privilegio ni un gasto: es una inversión directa en calidad, seguridad y sostenibilidad del sistema de salud.

Un llamado responsable a evolucionar

Este no es un planteamiento gremial ni emocional. Es un llamado técnico e institucional a:

  • Las autoridades sanitarias.

  • Los tomadores de decisión.

  • Los empleadores públicos y privados.

  • Los actores del sistema de salud.

Para que la evolución normativa vaya acompañada de una evolución estructural coherente con el rol que hoy desempeñan farmacéuticos y técnicos en farmacia.

Cierre

En este Día Nacional del Farmacéutico Panameño, reconozco a todos los farmacéuticos y técnicos del país. Somos profesionales capacitados, comprometidos y esenciales para el sistema de salud.

Que este 29 de enero no sea solo una fecha en el calendario, sino el punto de inflexión para una evolución real, justa y necesaria de nuestra profesión, acorde con la responsabilidad que la ley ya nos exige y la función que hoy cumplimos para la sociedad panameña.

El autor es especialista en gestión hospitalaria.


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