En múltiples ocasiones he escrito que los problemas fundamentales de nuestra nación ya son harto conocidos y que casi todos los dueños del poder (los ciudadanos) nos hemos reunido con representación de todos los sectores sociales provenientes de toda la geografía nacional, y hemos analizado hasta la saciedad – y consensuado – las soluciones que queremos. Así las cosas, ningún candidato a la Presidencia tiene que “inventar la pólvora”; ya ha sido inventada por la ciudadanía.
Entonces, ¿qué promesas únicas quisiera escuchar yo (y espero que muchos otros votantes cuya motivación es el país… aquellos ciudadanos que tenemos como bandera la tricolor nacional, y que aunque fuéramos de un partido X, Y o Z, tendremos siempre la tricolor nacional por arriba de la bandera partidaria, no importa cuál sea?).
1) Me comprometo a trabajar arduamente 24 horas al día, 7 días a la semana, durante 5 años, ejecutando con valentía, vigor y energía lo que la ciudadanía acordó en su plan 2030, dándole prioridad a los cinco problemas fundamentales (educación, agua, CSS/salud, justicia y planificación).
2) Me comprometo a ser el ejemplo de integridad y honestidad que se requiere para transformar la cultura ética del país, y exigir lo mismo de cada miembro de mi equipo de gobierno, y no pasar dinero público con etiqueta alguna a los diputados en los cinco años de mi mandato.
3) Me comprometo (desde el Ejecutivo) a gravar todo patrimonio no justificado, según las normas existentes que permiten el cálculo, con base en el estilo de vida -comparado con los ingresos declarados al Estado – para romper así la impunidad.
Votaré por el candidato a la Presidencia que sea más creíble al hacer estas tres cortas promesas.
Es sencillo: no me aburran con largos programas de gobierno que se convierten en documentos de biblioteca, llenos de promesas que serán incumplidas.
Este artículo es inusualmente corto a propósito, porque no requiere largos párrafos detallados. Son solo tres promesas cortas y sencillas. No pido más, pero – eso sí – que sean un compromiso creíble con una ciudadanía que ya no come cuentos y que va a votar a conciencia, como ya se ha comprobado anteriormente.
Quedo a la espera de sus reacciones.
El autor es fundador del diario ‘La Prensa’.
