La criminalidad en nuestro país es un fenómeno social, de justicia social, de salud pública, que ataca principalmente a la sociedad, por lo tanto, son partes inherentes de nuestras sociedades. Los analistas políticos harán énfasis al considerar esas connotaciones positivas o negativas de acuerdo al ojo del observador.
Destacamos que el día 2 de enero de 2019, en el hemiciclo parlamentario se afirmó que “este gobierno tiene mil 113 homicidios menos que el gobierno anterior”. Sin embargo, no se indicó cuántos fueron los homicidios del gobierno anterior, por lo tanto, nos deja en incertidumbre dicha afirmación por no tener un fundamento comparativo que nos permita evaluarla y analizarla.
Por las consideraciones expresadas, hacemos un análisis comparativo en materia de seguridad durante los tres últimos periodos presidenciales, de Torrijos, Martinelli y Varela, el cual arrojó como resultado más de 2 mil homicidios en cada uno de los respectivos gobiernos, como lo reflejan las estadísticas del Ministerio Público, y en cuanto a materia presupuestaria de seguridad, esta ha ido en aumento, como así lo registra la Contraloría y la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
Por esta razón, desde el punto de vista político criminal y en términos de costo-beneficio, sus resultados son efímeros y sus programas no han podido cambiar la percepción de inseguridad que vive nuestro conglomerado social, a pesar de las estadísticas que nos presentan, que indican que las cifras ocultas no se conocen, toda vez que de lo que se trata es de medir comparativamente sus resultados con los gobiernos anteriores, creando duda y suspicacia.
Queremos llamar la atención al nuevo ministro de Seguridad, que con su equipo evalúe dichas consideraciones y las profundice, para tener una mejor valoración en la toma de decisiones, al analizarlas comparativamente. Además, subrayamos que la diferencia de homicidios es mínima entre los gobiernos de Torrijos y Varela, pero presupuestariamente es dos veces mayor el utilizado por el gobierno actual.
Dentro de las declaraciones del ministro de Seguridad entrante, enfatiza retomar lo de la política criminológica, proyecto que comparto, toda vez que hoy día existen recursos humanos preparados en la licenciatura de criminología sin espacio laboral, que deben y pueden ser integrados a la creación de ese ente regulador de la política criminológica que anunció en los medios.
Además, con esta política criminológica se podría ayudar a los sectores más vulnerables de la sociedad, y así cumplir con otras metas del Estado, como la lucha contra la pobreza, el combate de la deserción escolar y la erradicación del hambre.
El autor es abogado-docente–mediador