Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que contienen una batería, que calienta un líquido, que se transforma en aerosol y esto es lo que la gente inhala. El líquido puede tener varias sustancias. Entre estas están la nicotina (6-36 mg/ml), propilenglicol, saborizantes y algunos metales (estaño, plomo y arsénico). Pueden ser de diferentes formas y tamaños y en el líquido se pueden poner diferentes sustancias, inclusive drogas ilegales, por lo que hay que tener especial cuidado.
La pulegona es un aceite presente en la planta de menta y en concentraciones considerables en los cigarrillos electrónicos mentolados, que ha demostrado tener potencial cancerígeno.
Aunque su uso se está diseminando en todos los grupos etarios, entre los jóvenes es especialmente popular. Algunos lo usan por presión social, para ser “aprobados” por sus compañeros o para impresionar a algún tipo de estatus que solo radica en la mente de los mediocres e incapaces.
Aunque es muy pronto para saber a ciencia cierta cuáles serán los efectos a largo plazo del uso de los cigarrillos electrónicos, está claro que se inhala nicotina, que aunque en dosis menores a los cigarrillos convencionales, puede ser adictiva. La inhalación del propilenglicol puede ser cancerígena. Además, se han descrito explosiones de la batería del dispositivo. Son especialmente peligrosos para los niños, jóvenes y mujeres embarazadas. Ya se ha descrito la enfermedad pulmonar por “vaping”, probablemente una neumonía química por el vapor de los aceites que se inhalan, que ya ha cobrado la vida de muchos jóvenes.
A pesar de que mucha gente los usa como adyuvante para erradicar el vicio, realmente no hay estudios científicos que le confieran esta propiedad. De hecho, en los mejores estudios, el éxito es menor del 8%. Otro aspecto importante es que un grupo no insignificante de muchachos que usan cigarrillos electrónicos, posteriormente empiezan a usar cigarrillos convencionales.
Es absolutamente necesario que converse con su hijo y le explique los riesgos de este vicio y que los mismos son a mediano y largo plazo. También debe saber que el uso de este dispositivo no produce olor, por lo que oler la ropa de su hijo no es una buena estrategia ara darse cuenta si está usándolo.
Muchachos, dejen de pensar que esto les da estatus o los hace populares, realmente los hace más vulnerables. Adultos, dejen de pensar que tienen menos edad de la que tienen y recapaciten, no sean malos ejemplos a sus hijos y familiares.
Hay muchos sitios web donde buscar información del riesgo del tabaco en general y del cigarrillo electrónico en particular. Recomiendo www.panamalibredetabaco.com.
El autor es gastroenterólogo y exministro de Salud