Desde mi perspectiva, necesitamos una educación integral, fortalecida desde la raíz.
Si iniciamos el año escolar en los centros educativos a nivel nacional una semana antes, podríamos aprovechar ese tiempo para reunir a los acudientes de los estudiantes que participaron en el Programa de Recuperación Académica Estudiantil 2025 (PRAE, o en buen panameño “La Rehabilitación”). Una reunión general y pública ayudaría a que tomen conciencia de que sus acudidos estarán bajo supervisión de los organismos de conducta y desempeño académico, además de permitir que se conozcan entre ellos.
¿Cuándo empezarán a llamar a capítulo a esos acudientes que, año tras año, tienen a un hijo en el PRAE? Hasta ahora, la presión ejercida con la asistencia obligatoria a la Escuela para Padres, como requisito para recibir el apoyo económico del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (IFARHU) y acceder al Programa de Asistencia Social Educativa Universal (PASE-U), ha dado ciertos resultados. Sin embargo, es necesario un mayor compromiso.
Los cambios deben notarse. Las clases en el PRAE deberían durar 90 minutos en lugar de 60. Además, no deberían ser impartidas por docentes temporales. De lo contrario, nunca sabremos si la falla radica en la falta de vocación del maestro o si los estudiantes simplemente han sido absorbidos por la distracción tecnológica.
Se deben investigar a los docentes que, de manera recurrente, tienen altos índices de estudiantes en recuperación. ¿Es un problema de enseñanza o de aprendizaje?
Por último, y con todo respeto, Su Excelencia Lucinda Molinar Jacques de Hilaire, ministra de Educación de la República de Panamá: este no es un tema de segundas oportunidades. Si un estudiante no logró en un año lo que pretende recuperar en cinco semanas, es evidente que el problema es más profundo.
Tiene usted una nueva oportunidad de dejar un legado positivo, adaptado al siglo XXI. Creo en las segundas oportunidades académicas, pero no en la promoción automática de estudiantes mal preparados. No podemos basar el futuro del país en aprobar estudiantes sin garantizar que realmente reciban una buena educación, aunque eso implique que algunos deban repetir el año.
Ministerio de Educación de la República de Panamá, garanticen el bienestar del país a corto, mediano y largo plazo.
El autor es locutor comercial.
