Como casi nunca antes, los candidatos a la vicepresidencia de la República tomaron mayor relevancia en esta contienda electoral, y con toda justificación. El vicepresidente tiene la facultad de asumir la presidencia en caso de falta temporal o absoluta del presidente de la República, por lo que no estamos hablando de cualquier persona.
La Constitución Política panameña, en su artículo 185, le otorga otras tres funciones aparte de reemplazar al presidente en sus faltas. Y estas son: asistir, solo con derecho a voz, al Consejo de Gabinete; asesorar al presidente en los temas que este determine y representar al presidente en los actos públicos o congresos nacionales e internacionales que este le encomiende.
Cabe resaltar que por esas cuatro funciones el vicepresidente, como tal, no recibe salario, por lo que el presidente puede tomar la decisión de nombrarlo dentro de su gabinete. Y así lo han hecho los presidentes que nos han gobernado desde 1989, siendo el Ministerio de Relaciones Exteriores el cargo que los tres últimos gobiernos les han otorgado a sus vicepresidentes.
Muchos piensan que hay que eliminar la figura del vicepresidente. Personalmente yo no estoy de acuerdo con su eliminación. Considero poco práctico, económica y logísticamente hablando, tener que llamar a nuevas elecciones solo para escoger a un presidente que termine el periodo. Lo mismo digo para los otros cargos de elección popular. Además, en caso de una falta temporal, el presidente no tendría quien lo reemplace en la administración del Gobierno.
Hemos visto el eco que los actuales candidatos a vicepresidentes han causado en redes sociales, tanto de los partidos políticos como los de la libre postulación. Solo los candidatos presidenciales sabrán por qué los escogieron y solo ellos sabrán si los escogieron bien o no. Eso es responsabilidad de ellos. Lo que sí me parece importante destacar es que el vicepresidente debe tener preparación y experiencia en el sector público, al igual que también lo debe tener el presidente de la República, por que el vicepresidente será el que asumirá la presidencia en caso de una eventual falta temporal o absoluta.
En fin, solo los ciudadanos tenemos el poder de elegir el binomio que llegará al gobierno el próximo 5 de mayo de 2019. Tenemos la oportunidad de oro para elegir bien a las próximas autoridades. Estudiemos bien a los candidatos y sus planes de gobierno, y elijamos a conciencia. Solo así podemos enrumbar el camino de nuestro Panamá.
El autor es profesional del mercadeo
