En varias ocasiones hemos afirmado que nuestro país se está quedando sin referentes positivos. En términos políticos, esta carencia es evidente y cada día hace más daño al tejido de la sociedad. En nuestra percepción, los únicos referentes que nos quedan están en la ciencia, el deporte y la cultura (cuando aludimos a la cultura me refiero a los imaginarios que nacen de la creatividad del arte), porque, sin duda alguna, todas las esferas del conocimiento son parte de la cultura.
Por eso es oportuno el nacimiento del libro La doctora Lidia Sogandares: La primera médica panameña, de la escritora Vannie Arrocha. Este humilde y gran libro es la biografía de una mujer natural de Taboga que fue la primera médica y ginecobstetra de Panamá. Sin embargo, para nuestro concepto, este no es el valor más destacado de la obra. Hay algo más que la misma autora revela con una pregunta: ¿por qué escribir sobre Lidia Sogandares?
Porque existe un problema en la sociedad panameña, tan antiguo como los albores de la República, que aún persiste y no parece tener resolución: el embarazo en la adolescencia.
Vannie Arrocha, como periodista y como mujer sensible, no puede dejar de preocuparse por una problemática que fue atendida por la doctora Sogandares. “Hoy, a pesar de sus rascacielos, la tasa de fecundidad adolescente de Panamá es la cuarta en el escalafón de la región.
Cómo no interesarme, entonces, en una mujer visionaria que reconoció y denunció el complejo problema del embarazo en la adolescencia y la paternidad no responsable en 1949″. Con palabras puntuales nos revela el perfil humano de Ligia Sogandares: “una profesional que no juzgó a esa mujer menor de veinte años con cuatro hijos sin padre, sino que se preocupó por su salud y su atención”.
De Vannie Arrocha podemos decir que es periodista y que trabajó en la revista Ellas de La Prensa; ha escrito para el diario La Estrella de Panamá y fue becaria en El Mundo, España. Es autora del poemario Y por este color de la piel. También es coautora de Pioneras de la ciencia en Panamá y de Pelaitas de ciencias, obras del Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales.
De Lidia Sogandares sabemos, gracias a Vannie, que fue una pionera en la ciencia médica, un personaje histórico de la medicina en Panamá y, por ende, de la historia panameña. Sin embargo, nos cuenta que el nombre y el legado de la primera médica y ginecóloga de Panamá estaban invisibilizados.
La biografía que escribe Vannie sobre la doctora es amena como la brisa de verano, fresca como el agua de manantial y rigurosa como los tendones de la tierra. Es un aporte desde la literatura que devela a un personaje que es de vital importancia en la cultura y la ciencia panameña.
Adentrarse en la vida de la doctora Sogandares es descubrir sus pasiones y sus relaciones familiares, sus luchas y pensamiento, escudriñar la historia de una época, seleccionar los hechos y momentos más relevantes; un trabajo que requiere dedicación, investigación y lectura que Vannie demuestra con este libro.
Y es, a la vez, una manera de pensar en un sector que no ha sido cristalizado para comprender su particular universo y poder atender sus problemas, porque la adolescencia es un cielo azul con sus propias nubes negras.
Podemos leer en la contraportada: “Este libro también cuenta la problemática de la salud sexual y reproductiva de las panameñas a través del siglo XX. El embarazo adolescente, la paternidad no responsable y la planificación familiar eran preocupaciones de La Doctora, problemas sociales que el país aún no ha superado”. El libro, por lo tanto, desde la vida de la doctora, es un llamado de atención para que atendamos un problema social que afecta a las jóvenes.
Escribe Yolanda Marco Serra en el prólogo: “Vannie Arrocha muestra una sensibilidad y consideración tan especial hacia Lidia Sogandares que la ha hecho escoger un lenguaje casi poético en su relato de la vida (…). Y eso resulta en un texto delicioso, de fácil y gratificante lectura, que, no obstante, consigue mostrar con gran profundidad quién fue Lidia Sogandares y lo que hizo por la salud de las mujeres panameñas y sus proles”.
También debemos destacar las palabras de presentación del expresidente de la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología, Rafael de Gracia R., en la que hace énfasis en que la historia de la panameñidad ha quedado corta en el campo de la obstetricia y la ginecología, por lo que la vida la doctora Sogandares que rescata Vannie es una imagen representativa de nuestra nacionalidad.
Este libro nos propone volver la mirada a la vida de Lidia Sogandares y, al mismo tiempo, expone un problema de nuestra juventud que es un sector de la población tan vulnerable como el de la infancia y que requiere de atención y amor como se lo dedicó la doctora.
El autor es escritor
