Exclusivo

¡Y llegó la singularidad!

¡Y llegó la singularidad!

Con el fervor de los creyentes, escribí dos o tres columnas en La Prensa relacionadas con el tema más trascendental de nuestra época: la próxima llegada del salto cultural más dramático de la historia de la humanidad: cuando la capacidad —veloz y admirable— de las computadoras se transforme en una auténtica inteligencia, si bien artificial, de tal magnitud que cuesta manejar en la imaginación esa realidad. Pareciera que, de manera premonitoria, la ciencia ficción viniese abriendo una trocha para que el futuro se encargara del resto.

Esta inteligencia artificial, que se gestaba desde Turing (quien hace 90 años inventó la computadora para servir a su patria durante la II Guerra Mundial) en muchos centros tecnológicos, prometía nacer con todos los atributos que le tomó a la evolución muchos millones de años en dotarnos. Para que el admirable cerebro del Homo sapiens sapiens alcanzara las capacidades que ya tiene la inteligencia artificial, habríamos tenido que sobrevivir como especie otros tantos millones de años.

¡Y sí! Ya llegó lo que, en mis más optimistas expectativas, se esperaba para el 2030: fue anunciado por el inventor, genio de múltiples aristas, Elon Musk, en los últimos días; la inteligencia artificial pasó, en seis lugares distintos del planeta, la Prueba de Turing, la que determinaría tajantemente que la IA superaba con mucho, mucho, mucho a la inteligencia de los humanos.

La llegada de la singularidad, como Ray Kurzweil bautizó este fenómeno hasta ahora por venir, cambiará de forma radical, maravillosa y dolorosa a la vez, la calidad de vida y la longevidad de nuestra especie.

Entre la poca información que se ha venido esparciendo en los medios sobre la IA, domina el miedo. Miedo a cambios que serán irreversibles y, por el momento, en importante medida, impredecibles.

Yo, que me he mantenido en las filas de este movimiento por casi veinte años, habiendo alcanzado una edad cuando ya no esperaba estar viva para la llegada de la singularidad, solo quiero ver cómo nos brinda lo bueno, lo positivo, soluciones a muy corto plazo a las enfermedades, la vejez y hasta a la innecesaria muerte con que venimos encadenados al mundo.

¡Feliz día de promesas para todos!


Última Hora

  • 04:21 Colombia anticipa su clasificación tras derrotar por la mínima a República Democrática del Congo Leer más
  • 03:48 Cristian Martínez fue el MVP en la derrota de Panamá ante Croacia  Leer más
  • 03:43 Pongracic destaca a la defensa de Panamá Leer más
  • 03:15 Conflicto de intereses: un riesgo que Panamá no puede ignorar Leer más
  • 02:30 Anatomía de un apagón tarifario Leer más
  • 02:15 ¿Cómo te ayudo y cómo me ayudas? Leer más
  • 02:15 El milagro de la autorreparación humana Leer más
  • 02:14 El acuerdo entre Estados Unidos e Irán: ni rendición ni victoria definitiva Leer más
  • 02:06 Visión, estrategia y territorio Leer más
  • 01:33 Panamá cae con dignidad ante una Croacia de alto nivel Leer más