Corría el año 1961 y los soviéticos ya habían enviado al espacio a Yuri Gagarin. Estados Unidos iba rezagado en la carrera espacial.
Entonces, el 25 de mayo de ese año, el presidente John F. Kennedy propuso al Congreso estadounidense alcanzar la meta de llevar un hombre a la Luna y regresarlo a salvo a la Tierra, antes de que terminara la década.
Y así fue. A las 9:32 a.m. del 16 de julio de 1969, la nave Apolo 11 despegó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, llevando al comandante Neil Armstrong; al piloto del módulo lunar Eagle, Edwin Buzz Aldrin, y al piloto del módulo de mando Columbia, Michael Collins.
El 20 de julio, faltando 30 segundos para que se le acabara el combustible, el mundo escuchó a Armstrong:
“Houston, aquí Base Tranquilidad. El Águila ha alunizado”.
Unos 500 millones de personas lo vieron por televisión mientras descendía por la escalera del Eagle.
El astronauta pronunció la célebre frase: “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad”.
A las 10:56 p.m. estampó la primera huella humana en la Luna. Aldrin lo acompañó minutos después y describió el paisaje como “magnificente desolación”.
La hazaña emocionó al mundo, pero también surgieron teorías según las cuales el alunizaje no había sido real.
La bandera que ondea, la huella perfecta y las fotos fueron motivo de dudas.
Según un documento de 2001 en el sitio web de la NASA, todo comenzó con el programa Conspiracy Theory: Did We Land on the Moon? presentado por Fox.
En 2008, los “Cazadores de Mitos” de Discovery Channel hicieron un capítulo especial sobre el tema. Recrearon los escenarios lunares y usaron equipos iguales a los del Apolo 11.
Así, demostraron que a pesar de que había una sola fuente de luz (el Sol), las sombras de las rocas y del módulo no se ven paralelas debido a la forma en que cae esta en la topografía lunar.
También, que una bandera puede moverse en condiciones de vacío, y que se puede dejar una huella nítida, aún sin humedad, porque la composición del suelo lunar, al ser distinta a la terrestre, se comporta diferente.
Según otra teoría, la cami- nata lunar fue filmada en un estudio, con cables de suspensión y una cámara de alta velocidad, y al reproducir la película a velocidad lenta, da la ilusión de torpeza al caminar en menor gravedad.
Los cazadores de mitos encontraron, al grabar en un avión con gravedad reducida, que los movimientos se ven iguales a los de la filmación de la NASA, mas no así aquellos grabados en gravedad normal de la Tierra.
Hoy, a pesar del respaldo científico y de la información de la NASA, las teorías conspirativas sobre la llegada a la Luna persisten, como también las relacionadas con la muerte de John F. Kennedy, que no llegó a ver cumplida su meta, hace 40 años.
