Los casi 160 casos de malaria que mantienen al distritoveragüense de Cañazas al borde de una epidemia obligaron al municipio a adoptar acciones para atacar la propagación de la enfermedad, al punto de fijar sanciones y conducción para quienes las incumplan.
La Resolución Municipal número 09 del 20 de enero de 2006 contempla sanciones de hasta 10 dólares para quienes no mantengan limpios los predios de sus propiedades; y de conducción por la policía para quienes presenten la enfermedad y no tomen los medicamentos.
Nelson Martínez, alcalde de Cañazas, aseguró que por razón de la crisis se tomarán acciones para evitar que se mantengan envases y artículos que sirvan de criaderos potenciales del mosquito anofeles.
También se coordina con los siete corregidores del distrito y con los funcionarios y directivos del Hospital Rural Francisco Javier, para encabezar una lucha efectiva en contra de la malaria.
Martínez lamentó que el año pasado, cuando apenas se reportaron 35 casos, él denunció lo que ocurría, pero la Dirección Regional del Ministerio de Salud desmintió su alerta y ahora no han tenido otra alternativa que asumir acciones estrictas.
Muchos de los casos de malaria en Cañazas son consecuencia de reinfecciones, mientras otros contagios se dieron en sitios donde se consumen bebidas fermentadas clandestinas, cuyas condiciones higiénicas son pésimas.
Malaria en Panamá
Según los reportes epidemiológicos más recientes, el 2005 culminó con 3 mil 667 casos de paludismo en el país, mientras que en 2004 se reportaron 4 mil 746, lo que refleja una disminución de mil 79 casos.
El director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Washington Lum, explicó que se han diseñado acciones para "barrer" con los vectores de la malaria, dengue y otras infecciones, incluso en las zonas indígenas, pero el clima ha impedido ponerlas en marcha.
"Teníamos planeado iniciar los operativos con la estación seca, pero vemos que aún hay inestabilidad y sigue lloviendo aún a fines de enero", dijo el epidemiólogo panameño.
Un flagelo indomable
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) subraya que la malaria es una importante causa de muerte y enfermedad en niños y adultos, particularmente en países tropicales. Su mortalidad, agrega, se estima en más de un millón de personas al año.
Los expertos de la OPS señalaron hace poco en Washington que una de las razones por las que los índices de mortalidad por malaria han subido ligeramente en los últimos años se debe a la resistencia ganada por los parásitos causantes de la enfermedad.


