Según Edwin Rodríguez, secretario ejecutivo del Consejo de la Concertación, ha sido el desinterés de la clase política lo que los ha llevado a plantearse esta propuesta.
Reiteró que aún cuando la Ley 34 de 2008, sobre responsabilidad social fiscal, establece que es obligatorio que todos los gobiernos acojan dentro de su plan gubernamental los acuerdos a los que se llega en el Consejo de la Concertación, conformado por 25 organizaciones que representan a todos los sectores del país, este mandato es obviado por la clase política.Panamá 2030 es la visión de Estado planteada por todos los sectores del país y recopilada en cinco ejes, con un solo propósito: que el crecimiento económico de Panamá repercuta en el desarrollo integral de los ciudadanos, para cerrar la brecha de la desigualdad. En este plan se detallan las políticas en educación, salud y oportunidades de empleo, que el país debe desarrollar en los próximos 11 años.En ese sentido, algunos precandidatos consideran la importancia de este plan y aseguran que, de llegar a ser candidatos, lo tomarán en cuenta.Por ejemplo, la diputada y precandidata independiente Ana Matilde Gómez indicó que es un imperativo ético consultar el plan, aunque señaló que requiere de algunos ajustes.“Hay que tomarlo en cuenta porque es un documento propuesto a partir de la consulta y los consensos, eso no se puede dejar de resaltar, sin que se convierta en una camisa de fuerza porque hay circunstancias como Odebrecht y corrupción en administración pública que demandan medidas urgentes”, destacó.Acotó que el primer eje del plan que se trata de "bienestar y vida sana" tiene que ser analizado desde los efectos que causa la corrupción.Por su parte, la historiadora y precandidata independiente Ana Elena Porras manifestó que de ser electa candidata "suscribiré en su totalidad la visión de estado Panamá 2030".
Reiteró que aún cuando la Ley 34 de 2008, sobre responsabilidad social fiscal, establece que es obligatorio que todos los gobiernos acojan dentro de su plan gubernamental los acuerdos a los que se llega en el Consejo de la Concertación, conformado por 25 organizaciones que representan a todos los sectores del país, este mandato es obviado por la clase política.
Panamá 2030 es la visión de Estado planteada por todos los sectores del país y recopilada en cinco ejes, con un solo propósito: que el crecimiento económico de Panamá repercuta en el desarrollo integral de los ciudadanos, para cerrar la brecha de la desigualdad.

En este plan se detallan las políticas en educación, salud y oportunidades de empleo, que el país debe desarrollar en los próximos 11 años.
En ese sentido, algunos precandidatos consideran la importancia de este plan y aseguran que, de llegar a ser candidatos, lo tomarán en cuenta.
Por ejemplo, la diputada y precandidata independiente Ana Matilde Gómez indicó que es un imperativo ético consultar el plan, aunque señaló que requiere de algunos ajustes.
“Hay que tomarlo en cuenta porque es un documento propuesto a partir de la consulta y los consensos, eso no se puede dejar de resaltar, sin que se convierta en una camisa de fuerza porque hay circunstancias como Odebrecht y corrupción en administración pública que demandan medidas urgentes”, destacó.
Acotó que el primer eje del plan que se trata de "bienestar y vida sana" tiene que ser analizado desde los efectos que causa la corrupción.
Por su parte, la historiadora y precandidata independiente Ana Elena Porras manifestó que de ser electa candidata "suscribiré en su totalidad la visión de estado Panamá 2030".

