Cansados de esperar una respuesta frente a sus demandas, vecinos de Diablo protestaron ayer lunes frente a la sede de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), en Albrook, contra las operaciones de una compañía procesadora de mariscos instalada en esa zona residencial de la capital.
Vestidos con camisetas en las que se leía "No a Marpesca", los vecinos llegaron a la sede de la entidad ambiental a las 10:00 a.m. y de inmediato comenzaron a corear consignas contra la empresa y la propia Anam, a la que responsabilizan por la situación.
Dentro de la entidad, el subadministrador, Eduardo Reyes, y el director Nacional de Ordenamiento Ambiental, Bolívar Zambrano, esperaban para recibir a los vecinos y escuchar sus demandas.
Sin embargo, el grupo rechazó la invitación a entrar y, más bien, comenzó a gritar que la entidad está corrupta y que la empresa es responsable de los malos olores y de las afecciones alérgicas y dermatológicas que experimentan los moradores de Diablo, Corozal, Los Ríos y Albrook. Además, anunciaron una demanda contra la Anam.
Nino Naurelli, vocero de la comunidad, dijo que la querella que presentarán en la Corte Suprema de Justicia es por "corrupción", y argumentó que no se reunirán con los responsables de la Anam, puesto que ya tienen más de un año peleando por esta situación y hasta ahora no les han dado respuesta.
Agregó que ahora solo piden que se aplique la Ley 14 de 1975 y que obliguen a los dueños de la procesadora a regresar al puerto de Vacamonte, donde estaban originalmente.
La ley los ampara
Por su lado, Reyes y Zambrano explicaron que solo pueden hacer lo que indica la norma y que la empresa cumple con todos los requisitos que exige la Anam para operar.
Reyes dijo que no es potestad de la Anam obligarlos a regresar al puerto, "principalmente porque el área donde está la empresa fue concedida mediante una resolución de la extinta Autoridad de la Región Interoceánica (ARI)".
Confirmó que hace más de un año se le aprobó un estudio de impacto ambiental que los autoriza a realizar el procesamiento de camarón en el área.
Se realizaron varias llamadas telefónicas a los dueños de la empresa Marpesca, pero nadie respondió.
